Son aún muy pocos los que en España conocen el nombre de Alessandro Piperno, pero no va a tardar mucho en ser pasto de exegetas y de detractores. ¿Quién es Alessandro Piperno? Este joven profesor de Literatura francesa de la Universidad de Roma es, desde hace unos meses un celebrado escritor, que con una novela titulada irónicamente Con las peores intenciones y publicada por Mondadori, compite en ventas con el imbatible Dan Brown.
Pero su notoriedad no le viene sólo por el éxito comercial, que es bastante grande, sino también por las heterodoxas características de su libro y por el especial perfil del personaje que está detrás de él.

Piperno se presenta como un heredero de Marcel Proust y vindica sus raíces mestizas: de padre judío y madre católica, la proporción inversa de Proust. Su impostado maestro al que dedicó hace unos años su libro anterior, un ensayo muy provocador, Proust antijudío, en el que ya comenzó a sentirse un álter ego del siglo XXI francés.Pese a que en la literatura italiana contemporánea ya hay un antecedente famoso de proustianismo en Giorgio Bassani, que escribió también una novela sobre la alta burguesía judía de Ferrara, Piperno retoma el tema de la novela burguesa pero en un tono mucho más provocador, asumiendo ese tono políticamente incorrecto que suele conseguir ahora éxitos seguros e inmediatos.

Para sus críticos la novela, de 300 páginas, es sólo una habilidosa provocación oportunista; para sus defensores Piperno es un genio, incluso lo afirman quienes aún no lo han leído, pero lo han visto unos minutos en un programa de televisión.

¿Un Proust mediático que se siente judío en un mundo de gentiles y gentil frente a los judíos que le acusan de antisemita? Algo parecido sucedió cuando aparecieron las primeras novelas de Philip Roth, que resultaban escandalosas para los judíos norteamericanos porque ponían en duda asuntos tan importantes como la identidad.

La saga de la familia Sonnino es el meollo de Con las peores intenciones, una novela escrita «por envidia», según confiesa su autor, y en la que el adjetivo preferido es «suntuoso», y suntuoso quiere parecer él mismo que se viste como un lord ingles y pretende ser un dandi, aunque a los 33 años sigue viviendo con sus padres.

Todos sus personajes son bellos, ricos y saludables, y la voz que narra es la de un joven tímido y enamorado que hace su particular busca del tiempo perdido. Han elogiado la inteligencia del montaje y su parentesco con el cine. Seguro que terminará siendo una película, algo que multiplicará la fama de Piperno como pasó con Bassani.

No sé si la novela tiene ya un editor en español, en París lo ha publicado una editorial pequeña y aún no consiguió escalar puestos en la lista de best-sellers, pero va de camino. Su fama en Italia crece con la polémica, escribió que en su país la gente prefiere a los judíos muertos que a los judíos vivos, y recibió críticas de todos los bandos. Los peligros de jugar con la memoria estaban en otros dos judíos: Bergson y Proust.