EL JUEZ Fernando Grande-Marlaska ha encarcelado a Otegi, ha prohibido el acto de Batasuna y es un ejemplo andante de que la Justicia y el Estado de derecho funcionan en España.
La flota de agoreros, realmente irritados porque ETA haya anunciado el alto el fuego permanente, y lo haya hecho con Zapatero como presidente del Gobierno, está que trina. Con lo bien que les hubiera venido, para seguir fomentando el catastrofismo, que el juez no hubiera tomado ninguna de esas medidas. Con Otegi en la calle y el acto permitido, hubieran podido seguir diciendo que Zapatero paga a los etarras no sé qué favores. Pero con Otegi en la cárcel y el acto prohibido, no hacen el análisis correspondiente: ensalzar a Zapatero. Ahora le sacuden porque, dicen, es un indigente intelectual. Y esto lo afirman personas que no leen un libro ni cuando tienen que guardar reposo.
Lo cierto es que, a pesar del clima envenado que cada día tratan de poner en pie los apocalípticos en plantilla, la policía española acaba de certificar que desde que se decretó el alto el fuego permanente no ha habido actividad de la banda terrorista.
Con Otegi recién encarcelado, estuve en Bilbao y en San Sebastián. No vi ni un cajero incendiado, ni un autobús cruzado, ni un coche ardiendo, paisaje que hubiera sido el habitual hace tan sólo unas semanas ante una decisión semejante. Ya lo siento por los agoreros, pero las cosas van mejor de lo que iban antes.
No sé qué más cosas tienen que pasar para calmar a esta patulea de frívolos, que cada día se cabrean porque haya alto el fuego y que parecen estar deseando que ocurra algo para que les den la razón. Parece que les importa un rábano el problema en sí, las víctimas en sí, el dolor en sí mismo; sólo les interesa sacudir a Zapatero y si para atacarle tienen que emponzoñar un proceso esperanzador, pues se lo cargan y asunto resuelto.
Verán cómo si finalmente se acaba el terrorismo esta flota de ultras radiofónicos no harán la menor autocrítica, no reconocerán haber estado equivocados, seguirán en su suministro de odios.
Lo relevante es que el Estado de derecho funciona; los jueces, como Grande-Marlaska, funcionan, la policía sigue haciendo los deberes y la esperanza razonable y cautelosa se abre paso en medio de tanto catastrofista.

Calleja no te creo!!. Venga Calleja que no me convence tu argumento. Que tienes más cuento que Calleja Calleja. Que rezumas y apestas. No hay disturbios en el norte porque el estado se ha bajado las bragas y ya está. Y esa es tu paz pedazo de ......, cuentaselo al que le han cortado los huevos, o al que le han sacado los ojos antes de descerrajarle un tiro en la cocorota. Que no hay disturbios, pues claro que no .........., el avestruz está con la cabeza en el agujero y alucina. Ya ves tú lo que le importa al Txema el Otegui de los cojones, pues menuda comparsa de gilipollas que hacen más teatro que Calleja. Pues van a tener que matarlos si es que pueden. Pero qué romanticones. Ala a seguir pastando que hay que engordar para la matanza.