Dentro de escasos días se cumplirán 75 años de la proclamación de la II República. Parecía que la efeméride cumpliría otro año sin más publicidad que la que los partidos y organizaciones republicanas le otorgan, pero el Gobierno ha decidido sacar provecho del tirón de la fecha y reivindicar, de paso, su condición de gabinete innovador. En la sesión de control al Gobierno en el Senado Carles Bonet, senador de la Entesa Catala de Progrés, preguntó a Zapatero acerca de su compromiso de aprobar una ley de restitución de la Memoria Histórica y el presidente aprovechó para relacionar las políticas sociales de su gobierno con las impulsadas en el periodo republicano.
“Muchos de los objetivos, grandes aspiraciones y de las conquistas que imprimieron los mejores valores de aquella época están hoy en plena vigencia”, afirmó Zapatero. Leyes como la de Memoria Histórica o la de Igualdad responden, a juicio del presidente, a los mismos principios de igualdad o laicidad que se proclamaron por primera vez en la Historia de España en la Constitución republicana de 1931, que tiene “mucho que ver” con los “pilares de la convivencia” actuales: del mismo modo que en aquel “periodo de sueños y lágrimas” se instauraron los derechos sociales y el voto femenino, hoy se aprueban en el Congreso leyes como la que regula el matrimonio entre personas del mismo sexo o la ayuda a las personas dependientes.
La República fue un periodo en el que se intentaron asentar en la sociedad española valores “enormemente avanzados para su época” en el marco de “un contexto internacional difícil”, según Zapatero. El presidente no señaló cuáles son, a su parecer, las mayores dificultades del marco político mundial actual, pero se alegró de que hoy se pueda conmemorar la fecha desde una “democracia consolidada, fuerte y ejemplar”.
Elogios a Azaña
El aniversario es para el presidente “un buen recordatorio para saber que la España de hoy mira a la España de la II República con reconocimiento y, sobre todo, con satisfacción y orgullo por ver lo que hemos sabido hacer entre todos en esta etapa constitucional”.
Las críticas de los sectores más republicanos a la Transición que desembocó, tras la muerte de Franco, en el sistema político actual no tienen sentido a juicio de Zapatero, que considera que aquella época “convocó a todos y dio una lección de cómo, cuando a los españoles nos dejan ser libres, sabemos autogobernarnos, mirar al futuro y construir un país con libertad, justicia e igualdad”.
El presidente del Gobierno quiso destacar también la figura del presidente de la República Manuel Azaña como un personaje “reconocido por todo el espectro político e ideológico”, apuntando de este modo cuál será el principal acontecimiento relacionado con las celebraciones: la publicación, por primera vez en España, de sus obras completas, aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 24 de marzo y que verá la luz a lo largo de este año y hasta comienzos de 2007.

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