El mercado bullish se impone. Los tipos de interés marcaron ayer una tendencia alcista al calor de los últimos datos del Banco Central Europeo (BCE), que reflejan un consistente aumento del dinero en circulación. Este crecimiento, por encima de lo esperado, se considera la antesala de una nueva subida de los tipos de interés. El incremento del precio oficial del dinero a lo largo del año estaba ya descontando por los mercados, lo que cambia realmente es que muchos analistas piensan ahora que el aumento del dinero en circulación y los buenos datos económicos en Alemania acelerarán la subida de los tipos de interés.

El mercado da por hecho que el año se cerrará con un tipo de interés oficial situado en el entorno del 3% -frente al 2,5% actual- mientras que a la altura de la primavera del 2007 se habrá situado ya en el 3,25%. Otros analistas, sin embargo, consideran probable que se pueda alcanzar el 3,5% en esas fechas.

Los datos publicados ayer por el BCE ponen de manifiesto que la liquidez dineraria en la Eurozona creció en febrero a un ritmo anual del 8%, es decir, prácticamente el doble de lo que considera coherente el Banco Central Europeo con la estabilidad de precios (valores por debajo del 2%). Este fuerte aumento del dinero en circulación respecto a los niveles previstos no es, desde luego, un fenómeno nuevo. Lo relevante es que uno de sus principales componentes, los prestamos al sector privado, están desbocados. En concreto, se aceleraron hasta el 10,3%, frente al 9,6% de enero o el 9,1% de diciembre.

Esta evolución de la liquidez del Eurosistema no hace más que añadir leña al fuego, toda vez que los indicadores de confianza de la economía alemana –que representa el 25% de la Zona del Euro- reflejan una clara mejoría que ha sorprendido a muchos analistas. El Instituto de Investigación Económica alemán (Ifo) informó hoy de que el índice de confianza empresarial en el conjunto de Alemania subió en marzo hasta los 105,4 puntos, frente a los 103,3 de febrero, por encima de las perspectivas de los analistas, que habían pronosticado un ligero retroceso. Se trata del nivel máximo desde hace 15 años, prácticamente desde la reunificación alemana, lo que explica el tirón de los tipos de interés en los mercados de deuda.

Los dos pilares que le sirven al Banco Central Europeo a la hora de diseñar su política monetaria son, precisamente, la velocidad de circulación del dinero –cuya evolución alimenta las presiones inflacionistas- y las circunstancias macroeconómicas, que igualmente estimulan el aumento de los precios. 'Estas cifras serán un acicate para el Banco Central Europeo (BCE), que utilizará este sólido dato alemán para justificar nuevas subidas de tipos, afirmó a Efe David Brown, de Bear Stearns.

Liquidez para comprar casas

El BCE destacó ayer que el componente que más está influyendo en el aumento de la liquidez del Eurosistema son los préstamos a hogares para adquisición de viviendas, que crecieron un 11,8% en febrero, es decir muy por encima de lo que está creciendo la economía en términos nominales (con inflación).

La enorme liquidez que existe actualmente en la economía europea -consecuencia de unas tipos de interés reales históricamente bajos- se asienta en países como España, donde el boom inmobiliario está alimentado por el dinero barato. Mientras que la inflación –medida por el Indice de Precios de Consumo- se encuentra en niveles próximos al 4%, el euribor se mueve en el entorno del 3%, lo que significa tipos de interés reales negativos. Los bonos alemanes a 10 años se situaron ayer en el 3,7%, lo que supone una subida de casi ocho puntos básicos respecto al nivel precedente.

La importancia del Ifo alemán -que mide la confianza de 7.000 empresas en al economía germana- viene dada por el hecho de que, al tratarse del mayor país de la Eurozona, el BCE se fija con especial atención en la evolución de sus principales indicadores. El presidente del instituto de investigación muniqués, Hans-Werner Sinn, dijo que “la recuperación de la economía alemana se ha estabilizado”, como refleja la impresión que tienen las empresas exportadoras sobre sus ventas en el exterior en un futuro cercano.

La previsible subida de los tipos de interés a un ritmo más acelerado de lo previsto, impulsó ayer el tipo de cambio del euro, que cotizó a 1,2067, frente a los 1,2027 de la jornada precedente.