Como en pocas ocasiones, los medios de comunicación de todo el mundo se han hecho eco del alto el fuego permanente anunciado por ETA el pasado martes y que ha entrado hoy en vigor en toda España. La última organización terrorista de la Europa comunitaria sigue los pasos del IRA. Incluso utiliza un lenguaje muy similar en sus primeros movimientos, aunque no hay duda de que la situación en Irlanda y en el País Vasco es por muchos aspectos claramente diferente. No obstante, ayer era casi obligado detenerse en la prensa inglesa y repasar algunas similitudes como la fallida primera tregua indefinida del IRA en 1994, la segunda ya en 1997 y el histórico acuerdo de Viernes Santo el 10 de abril de 1998, cuyo desarrollo aún se proyecta hasta la actualidad. Quizás la idea fuerza más interesante la exponía The Guardian en un editorial que llevaba por título "Big gain for Spain" (Un gran logro para España). Sus ideas de fondo pueden parecer sencillas, pero acota bien el problema: "El futuro importa más que el pasado", señala el diario próximo a los laboristas, que también apunta que ETA "ha pedido a Zapatero que sea el Tony Blair de España". Veinticuatro horas después de una noticia largamente esperada, la prudencia caracteriza todos los movimientos políticos. El tiempo de la política para alcanzar el fin de la violencia ha empezado.
« Las víctimas del terrorismo, de Lluís Foix en La Vanguardia | Inicio | Acaba el terrorismo, sigue el Estado de derecho, de Francesc de Carreras en La Vanguardia »

Escribe un comentario