La nueva polémica se llama Carretero, de Alex Salmón en El Mundo de Cataluña
Sigue el vodevil. El Estatut nos dará para escribir un libro de ficción. Créanme cuando digo que uno ya no se divierte analizando la torpe clase política catalana. La nueva polémica se llama Carretero, un señor que, al menos desde la municipalidad de Puigcerdà, demostró saber hacer las cosas. El domingo, en una entrevista, dijo lo que pensaba, acusando a Zapatero de ser el culpable del desastre del Estatut. En una afirmación tan directa existe algo de verdad, pero es un desastre compartido con más gente. Comenzó a equivocarse el mismo día que aseguró en el Palau que, de ser presidente, aprobaría el texto que llegara del Parlament. Un político que promete cuando no sabe si gobernará, no tiene garantías. Zapatero tenía la sana intención de cambiar la relación entre España y Cataluña. Aunque olvidó una mitad del país. Es esa la cuestión en la que los independentistas no pueden estar de acuerdo.Pero así es. Y ahora, asistiremos a una larga lista de coincidencias entre ERC y el PP. También es así.
