La Coctelera

Caffè Reggio

Un lugar de encuentro, para leer juntos

10 Marzo 2006

Manuel Sacristán, Amables cartas lógicas (III), de Salvador López Arnal en La Insignia

3. Las minuciosas cartas de Víctor Sánchez de Zavala
Cuando en tiempos de silencio y de clandestinidad Sacristán viajaba a Madrid para asistir a las reuniones del comité central del PCE, solía reunirse -probablemente en casa de Javier Pradera- con Rafael Sánchez Ferlosio, Agustín García Calvo y Víctor de Sánchez de Zavala. Normalmente, los temas centrales de estos encuentros no giraban en torno a asuntos políticos tales como la situación de la España de los años sesenta o temas de la política del PCE de aquellos años. Según ha señalado Xavier Folch , básicamente, se conversaba larga y nocturnamente sobre temas de lingüística, lógica y filosofía del lenguaje.

Uno de los asistentes, Víctor Sánchez de Zavala (VSZ), escribió también a Sacristán una larga carta manuscrita no fechada sobre ILAF (17): cuatro páginas de comentarios generales y catorce más de detalladas, documentadas y estudiadas observaciones lingüísticas y lógico-filosóficas, amén de señalar, con acierto de corrector experimentado, diversas erratas.

En la primera parte de la carta, VSZ señala que el libro de Sacristán es extraordinario "como conjunto expositivo gnoseológico y de una enorme claridad en los detalles". Resalta que le ha impresionado "como, casi sin fórmula alguna ni términos técnicos, presentas la demostración del teorema de Gödel" y apunta a continuación sin error que:

"Pero, naturalmente, no sólo me parece apropiado para quienes no tengan una formación filosófica ni matemática, sino muy en especial para ellos -esto es, quienes crean que lo que se les ha suministrado como tal en España (o, al menos, en Madrid) es una verdadera formación o preparación-: "los filósofos" necesitan más que nadie tener alguna idea de lo que ocurre en las ciencias, siquiera sea en su duplicado espectral de la lógica; y no les viene mal a los otros, antes de salir armados de todos sus chirimbolos algorítmicos, una ojeada a la cocina de donde los han tomado. (18)"

Inmediatamente después, señala VSZ que, en cambio, le ha gustado menos la terminología que Sacristán emplea en varios casos:

"y por ello verás que opongo, numerosas objeciones a tus términos técnicos. Pero, con harta osadía, no sólo a ellos: como según iba leyendo anotaba al margen todo lo que encontraba objetable, te mando esta cuádruple lista de observaciones críticas (que es completa: es decir, que no me he dejado nada en el tintero, pues otra cosa sería acción indigna de un amigo); como la distribución de los pasajes del texto que no me agradan tiene un importante factor de arbitrariedad, espero que me disculpes si en algunos casos te atribuyo expresiones que se deban únicamente al tipógrafo."

En general, comenta VSZ, frente "al flexible y preciso" manejo del idioma castellano con el que Sacristán había vertido en sus traducciones de 1962 los conceptos adornianos (19),

"me parece que aquí te has dejado ganar por las resonancias procedentes de un "abuso" de lecturas del inglés; lo cual lamento más de lo que te puedas figurar, y muy especialmente si te lo justificas pensando que el lenguaje de la ciencia tiene sus propios requisitos y módulos, muy distintos de los literarios y los de la filosofía: como si no fuera justamente ése nuestro porvenir lingüístico (igual que el de la Edad Media lo constituyeron, acaso, las expresiones artesanales y de la vida rural) y si, por tanto, no tuviésemos ante todo el deber de construir una lengua científica desde dentro del castellano -cosa difícil, por lo demás, cuando la ciencia la hacen otros."

Ello no es obstáculo para que VSZ reconozca lo fácil que es

"que muchas de las cosas ante las que protesto sean inobjetables desde el castellano; mas lo único que puedo yo hacer es señalar lo que el oído de mi "idiolecto" [muy influido por el de Rafael [Sánchez Ferlosio], desde luego] registra como violento o extraño: con no hacer caso, basta)."

Prosigue VSZ lamentando que no se ha decidido a seguir seriamente ninguna demostración, "algo poderosamente aburrido" (20), y que ello debería valer a Sacristán como advertencia sobre "los límites de la zona en que he podido advertir alguna errata" y que, por otra parte, su "escasa preparación lógica" le impedían hacer crítica de fondo. A pesar de ello, sostiene VSZ,

"sólo diría que posiblemente se venza un poco todo del lado de la deducción natural; es cierto que en los libros que aquí más se manejan es, tal vez, lo peor expuesto, pero temo algo que el estudiante que empiece con la I. a la L. y al a. f. (feliz quien empieza con tan buen pie, sea dicho entre paréntesis) saque una idea algo raquítica del método axiomático, al que dedicas sólo 15 páginas, en tanto que 30 a la deducción natural (y 8 a exponer con todo detalle un punto importante de mencionar, pero acaso no tanto de desarrollar a fondo en un libro introductorio: la equivalencia de ambos sistemas en cuanto al "rendimiento"). (21)"

En cuanto a los temas desarrollados por Sacristán con más acierto, aparte del punto de vista gnoseológico general, VSZ destaca "modestamente" que la extensión dada a la lógica de las relaciones y el excelente capítulo XVI sobre "La división y la definición" merecen todo el agradecimiento del lector. El XVII, "El análisis formal de la inducción", en cambio:

"con ser también muy interesante y convenientísimo para los no lógicos profesionales (reitero: también para los "filósofos" y "matemáticos), adolece de cierta lentitud expositiva que lo hace un poco menos agradable -aunque acaso sea mi actitud de prevención ante la teoría carnapiana de la inducción y la confirmación (actitud que deseo y espero disolver pronto) lo que me hace fatigarme en su lectura."

Finaliza VSZ su comentario general, señalando que dado que nunca, hasta a fecha, se habían escrito sobre sus respectivas "producciones", no quiere dejar de indicar algo que:

"aunque estoy seguro de que es ocioso, hay alguna posibilidad, por remota que la evalúe, de que pueda evitar algún malentendido: que estas críticas de aficionado no aluden, quieren decir ni en el fondo se refieren a nada que no sea lo que explícitamente indican (y también saben lo criticables que ellas mismas son). Si pudiese dar una orden, diría, pues: PROHIBIDO RESPONDER A ELLAS (yo he dado todos mis argumentos; y en la próxima edición se verá qué es lo que tú piensas)."

El largo y cuidadísimo anexo de la carta se inicia con una detallada página de erratas. Sánchez de Zavala señala, por ejemplo, que en la p. 235, l. -5, de ILAF se dice "intención" y debería decir "intensión", o que en la p. 158, l. -4, se escribe "HB de sobre" y debería haberse escrito "HB dé sobre" o en la p. 124, l. -13, dice "Ls + 1" y debería decir "Ls + 1(s)".

A continuación, viene un largo apartado que VSZ titula "Términos técnicos". Estructuradas en cuatro columnas -página; especificación en la página; textos; comentarios-, se hacen aquí observaciones del siguiente tenor:

1) p. 24, l. 12; p. 83, l. 3: p. 106, líns 16, 18 y 25; p. 284, lín.4. Texto: "instancia, instanciar". Comentario de VSZ:

"¿Por qué hemos de calcar el inglés teniendo ejemplo y ejemplificar?; además, así se debilita la acepción normal de instancia, cara a Adorno, de la que echas mano en la p. 156, párrs. 4 y 5, y que tan poco rigor tiene en contextos no jurídicos".

2) p. 29, cuadro casilla inferior derecha. Texto: "sentencia". Comentario de VSZ:

"¿No se puede utilizar oración (o, quizá, cláusula? Con este nuevo uso temo que su significado usual quede bastante aguado (llegue a ser un sinónimo más de frase y oración)."

3) p. 48, párr. 3, lín. -1; p. 116, párr. 2, líns -2/-1; p. 159, párr. 2, lín. 5; p. 168, líns 1 y 3/4. Texto. "lenguaje-objeto". Comentario de VSZ.:

"En no sé qué libro he visto empleado "lenguaje de objetos", que me parece mucho mejor, pues este lenguaje no es un objeto, sino un lenguaje que mienta objetos (frente al que mienta otro lenguaje, o metalenguaje)".

4) p. 256, párr. 3, lín. 3. Texto. "construcción". Comentario de VSZ:

"Parece que tratas aquí de reproducir el doble sentido de construction en inglés (que puede entenderse referente a to construe y a to construct); pero ¿acaso no sería mejor decir interpretación, reinterpretación, o algo así?".

5) p. 59, lín. -20; p. 65, lín -3; p. 67, lín.-3; p. 80, lín.15; p. 81, lín.3; p. 100, lín. 17; p. 136, líns. 1 y --7; p. 137, lín.-3; p. 138, líns. 2 y -7; p. 144, líns.18, y 19; p. 147, líns. 3, -6 y -1; p. 148, lín.-2. Texto. "conjunción, conjuntivo". Comentario de VSZ:

"La antonomasia de que hablas en la pág. 65 me parece muy poco recomendable en una terminología científica; cuando se emplea conjunción saltan por todas partes expresiones muy extrañas, especialmente cuando, como tú haces, se emplea diferentemente para la "conectiva" (o el símbolo de esa función veritativa) y para el enunciado molecular formado con ella; además la polaridad de las dos operaciones (conjunción y v) quedaría perfectamente explícita con conyunción-disyunción. Por otra parte, la pareja conjunción-conyunción vale para oponer la vinculación de objetos de carácter no lingüístico (o conjunción de dos planetas, conjunción de estudios distintos [prefacio de Principia Mathematica, 1er párrafo], por ejemplo), en donde no cabe confusión alguna con la acepción de la gramática, a la vinculación de enunciados, fórmulas, oraciones, etc., en la que se hace cierta violencia al idioma con esa dichosa antonomasia. Por lo demás, recuerda que además de disyunción (en lógica) tenemos disjunción (en matemáticas), de modo que también a este respecto tenemos precedentes en cuanto a reservar la j para objetos y la y para entes intencionales (o lingüísticos, si quieres).
"Independientemente de lo anterior, desde que leí la Formale Logik [Lógica formal] de Lorenzen creo absolutamente preferible el nombre de adyunción para la función simbolizada por 'v' y el de disyunción para la correspondiente a f5 (lo cual, para mi gusto, debería registrarse en las págs. 206/7) (Por si lo quieres encontrar con rapidez: está en las pp. 38/9 de mi edición [Sammlug Göschan, 1176/1176a, 2ª edición, 1962].)"

6) p. 295, párrs. -4 y -3; p.301, párr.-2; p.302, párr. central (el que empieza con 'Para hacer plausible'); p. 303, párr. -2; p.304, párr. -2. Texto: "concepto empírico y concepto lógico". Comentario de VSZ:

"No me parece muy oportuno, pese a Carnap, oponer a la probabilidad lógica la frecuencial (empírica); pues esta última está completamente substituida, gracias a Kolmogorov (y a Popper, si es que hemos de creerle), por una probabilidad formal o abstracta (interpretada numéricamente), que en absoluto puede llamarse empírica, por más que las predicciones que se hagan con ella se pueden confrontar, naturalmente, con datos empíricos. En cuanto a la probabilidad lógica, acaso sea algo aventurado identificarla, sin hacer ninguna aclaración, con la "confirmatoria" (recuerda las objeciones de Popper a Carnap [The L. of Sc Dis, pp. 392/5, o La lógica de la inv. cient., pp. 364/7], aunque he de reconocer, abochornado, que no he comparado las Logical Foundations of Probability [Fundamentos lógicos de la probabilidad] con lo que dice nuestro buen Karl R.); es verdad que en la pág. 306, párr. -1, indicas algo de esto, pero tal vez convendría aludir a ello desde la pág. 295."

7) p. 165, lín. 1/2, 3, 8, 12, 15, -17, -14 y -2; p. 166, líns. 1, 5, 9 y 24,... Texto. {P-demostración PD}. Comentario de S de Z:

"¿No pide la misma definición que das ('demostración [...] a partir de premisas' [pág. 165, lín.1]) que abrevies, conforme a la posposición del determinante en las lenguas románicas en demostración con P y DP?

8) p. 3, l. -13; p. 310, l. 7. Texto: "Educación, educado". Comentario de VSZ:

"¿No crees que sería mejor hablar de formación, formado o preparación y preparado? Me remito a lo dicho en Enseñar y aprender."

9) p. 8, Capítulo XIII; p. 201, l. 2. Texto: "decidibilidad en...". Comentario de VSZ:

"Tal como está escrito los ojos sufren cierta violencia: es una construcción apropiada para nombres propios ('Alicia en el país de las maravillas'), no para sustantivos (comunes). Acaso podría decirse: La decibilidad en o Decibilidad de... ¿no te parece?".

10) p. 22, l.15. Texto: "sencilla palabra". Comentario de VSZ:

"Yo votaría por palabra sencilla (o única, o simple, según lo que quieras decir exactamente): la posposición del adjetivo permite efectuar la determinación del sustantivo sin connotaciones subjetivas (si en lugar del artículo indeterminado tuviésemos el determinado, la diferencia entre anteposición y posposición sería aún mayor: en "el caballo blanco", blanco determina qué caballo es; en "el blanco caballo", el hablante no hace sino calificar un caballo que se determina mediante otros recursos [ejemplo de Rafael S-F [Sánchez Ferlosio], que recoge y mejora observaciones de Bello].)"

11) p. 25, lín. -13; p. 73, lín. 1. Texto. "en términos de". Comentario de VSZ:

"Esto es un anglicismo quizá inofensivo, pero muy irritante, pues no es inteligible con el significado normal de "término": habría que... importarlo como locución; pero ¿qué necesidad hay de ella si podemos decir a base de, como algo irreductible a, y otras muchas expresiones semejantes?".

12) p. 26, párr. -1, l. 1; p.67, lín. -5, p.118, párr. -3, lín. -2; p. 123, lín.9,... Texto. "...pues...". Comentario VSZ:

"Tanto lógicamente como por la elocución, pues está separado del contexto inmediato y debería, por tanto, a mi juicio, escribirse entre comas: es tan claramente una reflexión del hablante sobre lo hablado -esto es, metalingüística- que la prosodia y la entonación más descuidadas lo marcan con toda claridad (no digamos mi propia e insufrible elocución, que parece reflejo del lenguaje escrito). Observa que en la p. 124, lín 10, por tanto cumple una función exactamente igual a la de pues, y lo has escrito entre comas (también lo haces con pues en la pág. 277, lín. 6). Por lo demás, en la pág 277 (párr. 2, lín 1), yo haría, además, una inversión, diciendo. "También por este camino pues llegamos..."

13) p. 27, lín -3/-2. Texto: 'descubrir y precisar verdad empírica". Comentario VSZ:

"¿Qué quiere decir eso? Esta forma es adecuada para nombres de masa ('descubrir y alumbrar agua' por ejemplo); pero no hay masa alguna de verdad de la cual puiser, sino, si acaso, verdades discretas. Pienso que lo mejor sería emplear verdades empíricas."

14) p. 54, lín. 10; p. 102, lín. 7; p. 243, lín. 1. Texto: "Una tal, una tal". Comentario VSZ:

"Esto suena a galicismo. Es cierto que decir sólo 'Tal...", es, quizá, algo débil, no aísla suficientemente el objeto singular designado por el sustantivo correspondiente; pero creo que la deixis unívoca y unificante que probablemente quieres conseguir puede lograrse empleando otros medios: en la p.54, un poco más enérgico que tal (diciendo 'Semejante...'); en la p.102, con otro giro (por ejemplo, 'De esta índole sería la...') y en la p. 243 con uno cualquiera de estos dos tipos de recursos."

15) p. 54. lín. -8. Texto. "Pablo,". Comentario VSZ:

"'Pablo' denota sólo una de las innumerables personas que se llaman Pablo: para individualizarla se requiere completar ese nombre propio. Me dirás, tal vez, que no se necesita, pues la misma obra citada nos remite al autor; pero no es tal el uso que hacemos, en castellano, de los nombres de pila (no decimos *'Isaac, Philosophiae naturalis principia mathematica ni *'Juan Sebastián, 2º concierto de Brandenburgo). ¿Acaso no indica por sí mismo el San que se está empleando la terminología de una Iglesia al margen de toda aceptación o no de sus supuestos o tesis?. "Aunque tal vez convenga, ahora y en España, marcar la distancia frente a términos como San, Padre, etc., por el carácter absoluto (y no circunscrito a una terminología) con que suelen entenderse".

16) p. 65, párr. 3, lín. 1. Texto. "Operadores son conjunciones". Comentario de VSZ:

"Esta construcción resulta violenta, pues en castellano se usa sólo (y en singular, según parece necesario) con nombres propios; o bien en un estilo más o menos implícitamente indirecto: así, si dijeras 'Operadores son [esto es, llamamos a] las conjunciones'. No haciéndolo así, me parece imprescindible el artículo determinado delante del primer sustantivo (fíjate en cómo hablas de las conectivas en el párrafo -2, lín.1, de la misma página)."

17) p. 107, párr. -3. Texto. "es modelo de". Comentario de VSZ:

"¿No requiere el idioma decir en este caso es un modelo de, ya que es uno entre varios posibles que se tienen, en cierto modo, ante la vista? Uno trata de interpretarlo como aposición elidida ('es [interpretación] modelo de'), pero en este caso modelo adquiere un sentido francamente valorativo, que aquí sería impertinente".

18) p. 208, apartado 73, lín. 4. Texto. "veritativas. Con las tablas". Comentario de VSZ:

"¿No crees que serían preferibles los dos puntos al punto y seguido? (Creo que estás algo contagiado por las oraciones sueltas, incomunicadas, del alemán y el inglés [y el francés, desde luego].)".

19) p. 237, lín. -7. "Texto: "incluida en familiar-de". Comentario de VSZ:

"Aunque esto es una nimiedad, ¿por qué contribuir al desuso de pariente, que el francés y el inglés, por su uso especializado de parent, en nosotros imposible, evitan en estos casos? Por otra parte, el aumento de la frecuencia de empleo de familiar en el sentido de algo con lo que estamos familiarizados, usual (aumento en el que, sin duda, influye también el inglés) desaconseja esta palabra para (...) otra acepción que aquí utilizas para un término técnico ('familiar´de')."

20) p. 286, lín -3. Texto. "Hipótesis implica información". Comentario de VSZ:

"Esto me resulta ininteligible. ¿Por qué pretender que el castellano tenga, a la fuerza, la misma concisión del inglés? No podría tener otra concisión, en ciertas ocasiones y, en general, las virtudes propias de una sintaxis más explícita? Acaso podría escribirse: (cierta hipótesis determinada, p, implica, cierta información determinada, q)."

21) p. 287, lín 7. Texto: "de un conjunto (o conjunción) de". Comentario de VSZ:

"Me parece que aquí te has dejado arrastrar por la similitud de las palabras (que, como sabes, creo conveniente romper, por lo demás): de un conjunto de enunciados no puede extraerse nada mientras no se los enlace de algún modo (por una "conjunción" o conyunción, por una disyunción, etc)."

22) p. 303, párr.-2, lín. 4. Texto: 'del discurso, determinado por'. Comentario de VSZ

"No se sabe qué es lo que está determinado: con la coma detrás del discurso parece que es el cociente, pero el sentido de toda la exposición inclina a pensar que es el universo del discurso."

23) p. 298, párr. 2, lín. 4. Texto: 'o no el real estado del'. Comentario de VSZ:

"Una vez más creo que lo que debería decirse es o no el estado real del".

Finalmente, en el apartado III del anexo de la carta ("Extremos que posiblemente fuese oportuno aclarar"), Sánchez de Zavala señalaba cuestiones como los siguientes:

a) p. 23, lín -6:

"Aunque en la página siguiente (en realidad, en el párrafo inmediato, pero el hecho de encontrarse al otro lado casi impide su consulta según se va leyendo) se aclare qué puede querer decir que un esquema es verdadero, ¿no sería mejor no emplear la expresión el esquema [...] es verdadero, ya que para que sea verdadero tiene que dejar de ser esquema?; o bien habría que definir qué va a querer decir verdadero aplicado a esquemas"

b) pp. 62/63.

"En el ejemplo de Sancho y la ínsula, el que haya o no habitantes en ésta es un hecho empírico (y aun esto es discutible, por el carácter de ficción literaria de la obra en que aparecen ambos); pero el texto lleva a pensar al lector ingenuo que toda afirmación de existencia se refiere a un hecho empírico (y no sólo esto, sino además casual y accidental), cosa que sería errónea".

c) p. 216, párr. 1, líns -6, -5:

"¿No crees que habría que anotar que algunos matemáticos se valen en sus teorías ("de conjuntos") tanto de clase (o agregado) como de conjuntos para designar géneros (distintos) de entes matemáticos? Temamos al purista y al joven que haya ojeado algo de matemáticas (y se escandalice o se confunda)".

No cayeron en saco roto las detalladas indicaciones de Sánchez de Zavala. No es sólo que Sacristán conservara entre sus papeles, con todo cuidado, la carta manuscrita y que, acaso, algunos comentarios influyeran en apartados de Lógica elemental, sino que, como mínimo, en una ocasión Sacristán discutió cortésmente algunas de las observaciones del traductor de la Lógica popperiana.

En una de las notas, VSZ hacía referencia al uso del término functor:

"p. 7, lín. -6; p. 9, lín. 7; p. 65, lín. -17; p. 72, líns. 2, 7 y 9; p. 73, líns 4 y 5; p. 79, lín. 1; p. 86, líns -12/-11 y -9; p. 93, lín.-1; p.116, lín.-12; p. 123, líns -16 y -13; p. 137, líns. -3 y -2... Texto "functor". Comentario VSZ:

"Esta palabra es impronunciable en castellano. ¿Por qué no decir simplemente funtor, de la misma manera que decimos tintorero, tinto, unto, etc. y hasta el neologismo disyuntor? (Yo he empleado funtor en el Popper y en el Martin)".

Pues bien, una nota de Sacristán para su traducción de Filosofía de la lógica de Quine (22) (pp. 57-58) responde a esta sugerencia de Sánchez de Zavala en los siguientes términos:

"Aunque en esta traducción he admitido buen número de usos de otros autores que han escrito lógica o de lógica, con objeto de facilitar la normación del léxico de nuestra lengua, y he alterado en alguna medida el léxico de escritos de lógica o de traducciones de textos lógicos que he publicado en otra época, no consigo aceptar la crítica, que en alguna ocasión se me ha dirigido, por el uso de functor". Se me ha dicho que el sonido /k/ de ese término es impronunciable por los castellanos. Pero yo creo que los castellanos lo pronunciamos sin dificultad, como el /k/ de 'inspección', y que la dificultad fonética aducida es dialectal, propia a lo sumo del castellano meridional, quizá de Madrid para abajo."

Notas

(17) Puede consultarse en una de sus carpetas de correspondencia depositadas en RUB-FMSL.
(18) En "Science et philosophie en Espagne", escrito para Contemporary Philosophy. A Survey / La Philosophie Contemporaine. Chroniques. Edited by/ Raymond Klibansky, Firenze, La Nuova Italia Editrice, 1968, pp. 164-166, Sacristán trazaba el siguiente panorama de la ciencia y la filosofía en España en los primeros años sesenta. Repárese en sus comentarios sobre la obra de F. Cordón:
"Las publicaciones científico-filosóficas, al igual que las filosóficas y científicas en general, no son muy numerosas durante el período considerado. Para el año 1964, por ejemplo, se conocen estas cifras: de un total de 10.129 volúmenes publicados por la industria editorial española, las obras filosóficas representan el 2,32% y las científicas en torno al 2,32% (Fuente: El libro español. Revista Mensual del libro español, tomo VIII; nº 85, enero 1965, pp. 43-44). La introducción de temas de filosofía e historia de la ciencia en la enseñanza media (en la cátedra de enseñanza tradicional de la filosofía) produjo una cierta novedad: unos manuales didácticos elementales, entre los que aquí se puede citar el de Marías y Lain (1). Otros: Rábade y Fernández (2), Salvador (3). Gómez Bosque y Díez Blanco (4) han publicado los resultados de una encuesta sobre la matematización de las ciencias, realizada entre los profesores españoles. Muñoz (5, 6) ha publicado nuevas investigaciones de historia de la lógica. Su interés se centra sobre todo en torno a las cuestiones de la logica majus de la tradición: precisamente este interés es el que inspira su libro de 1953 sobre las relaciones entre la lógica matemática y lo que él llama "lógica filosófica".
E. Nicol (8), miembro de la "Escuela de Madrid" de los años treinta, en México después de la guerra civil, ha publicado en 1965 un largo estudio sobre "los principios de la ciencia". Discute en él los problemas planteados por "sofística" vitalista y otras, problemas que considera irresolubles por los "absolutistas de la lógica, que todavía no han asumido la noticia de que su ciencia es también histórica".
El biólogo Faustino Cordón (9) propone una interpretación de la tradición darwinista ensanchando sus conceptos en sentido ecológico; su reflexión conduce a unos enunciados de alcance filosófico ("Los seres son unos procesos estancados"). Otra publicación de este autor (10) estudia las condiciones sociales de la actividad científica. C. Paris (10, 11) se interesa igualmente por estos temas de la relación entre la ciencia y la vida cotidiana.
Tal vez se podría distinguir entre los artículos de revistas publicados durante este período: a) artículos monográficos de interpretación de problemas particulares de la ciencia, con una buena información positiva (Cuesta (13), Ferrater (14), Pérez (15)); b) artículos más sintéticos de tendencia especulativa (Cordón (16), Paris (17,18)); c) artículos especulativos curiosos, bien sean cosmológicos (Alvarez de Linera (19)), bien sean fruto de la fuerte influencia que el teorema de Gödel continua ejerciendo sobre la fantasía de ciertos profesores de filosofía (Diez Blanco (20)), bien sean expresiones de la apologética religiosa (Susinos (21), Roldán 822), Barrio (23), Caba (24))..."
(19) Sacristán había traducido, para Ariel, Prismas y Notas de literatura de Adorno. En la solapa de 1962 para su traducción de Prismas, Sacristán señalaba:
"El lector encontrará en Prismas doce estudios cuya temática abarca los campos más diversos, si bien se trata siempre de temas candentes sobre los que el hombre de nuestra época discute sin cesar. Adorno pretende, a lo largo de su obra, destacar "el carácter doble de la cultura". "El crítico dialéctico de la cultura -afirma- debe a la vez sentirse y no sentirse parte de ella. Sólo entonces puede obtener una idea justa sobre el asunto que trata y sobre sí mismo". Adorno quiere dotar a la crítica cultural de un giro dialéctico en el que la aportación crítica "llegue a elevar el concepto mismo de la cultura". A la luz fragmentada del prisma son sometidas diferentes posiciones de la investigación social y cultural, así como fenómenos característicos de la música contemporánea, de la poesía y de la literatura en general. El libro huye sistemáticamente de relaciones fáciles, encaminadas a deslumbrar al lector. A través de su estructura se percibe una filosofía que jamás quiere evadirse a la contemplación exclusiva de sí misma.
Esta traducción de Prismas, obra madura y fundamental de uno de los primeros pensadores europeos, viene a satisfacer los deseos de cuantos conocen la importancia de su autor, y a divulgar su nombre entre el gran público de habla española que no lo conocía aún."
(20) Curiosamente, en una nota de lectura sobre La estructura de las revoluciones científicas de Kuhn -véase RUB-FMSL-, Sacristán discrepa matizadamente de una desconsideración global del trabajo del "científico normal" o del practicante, digamos, de la ciencia normal, incluyendo en ella, por supuesto, la lógica y sus "pesadas deducciones". Sobre la aproximación de Sacristán a Kuhn, A. Domingo Curto y S. López Arnal, "Anotaciones de Manuel Sacristán sobre La estructura de las revoluciones científicas de Kuhn". En: AA.VV., Popper, Kuhn. Ecos de un debate. Barcelona, Montesinos 2003, pp. 379-414.
(21) Es muy posible que Sacristán presentara en ILAF un desarrollo básico del método axiomático dadas las características del público al que inicialmente iba dirigido su manual introductorio, o que, acaso, tomara nota del comentario de VSZ y corrigiera su exposición en el otro volumen de lógica que escribió por aquellas fechas y que ha sido editado póstumamente por Vera Sacristán Adinolfi, con prólogo de Jesús Mosterín: Manuel Sacristán Luzón, Lógica elemental. Barcelona, Vicens Vives 1996. Aquí, por ejemplo, la "Axiomática de la lógica elemental" ocupa las páginas 144-184 (aproximadamente, el 12% de todo el ensayo).
(22) Sobre el sabido aprecio de Sacristán por la obra de W. O. Quine este paso de una carta de 11 de septiembre de 1972 dirigida a Javier Pradera:
"Querido Javier, acabo de recibir tu carta del 8. Claro que me gustaría seguir traduciendo para Alianza cosas como Hempel, y Toulmin. Interesarme, desgraciadamente, no. Cuando termine este verano -en sustancia, dentro de 9 días- habré traducido cuatro libros: un bonito ensayo de un discípulo de Lukács, G. Márkus, para Grijalbo; un trivial ensayo de otra lukácsiana, A. Heller, también para Grijalbo (es lo que estoy acabando ahora); el precioso libro de Quine [Filosofía de la lógica],y una mierda incalificable para Grijalbo: El varón domado, de Esther Vilar, que he traducido por petición personal suya, como favor, y firmando la traducción con una alusión cínica que él no pesca (he firmado "Máximo Estrella"). Pues bien: Márkus y la Heller me han reportado por jornada de trabajo (=5 horas, incluida corrección) un poco más del triple que el Quine. La mierda de la Vilar, exactamente cuatro veces más. Sabes que no me interesa tener dinero, sino reducir el horario de trabajo. Si fuera consecuente, debería traducir sólo mierdas. Por otra parte, me sentí culpable por el hecho de que mi comentario del primer precio ofrecido por Alianza para la traducción del Quine provocara sin más un aumento. No tengo carácter para que eso se repita. En resolución, creo que podríamos llegar a un compromiso, por ejemplo, traducir un mes al año para ti - quiero decir, para Alianza o Siglo XXI-, al primer precio que proponga Ortega u Orfila, sobre tema epistemológico, a poder ser (incluida la lógica formal), o sobre tema marxista (lo digo pensando en Siglo XXI). ¿Qué te parece?..."
Curiosamente, Esther Vilar, con fecha 26 de octubre de 1973, dirigió una carta de agradecimiento al "Señor Máximo Estrella (sic), traductor de El varón domado, Ediciones Grijalbo", en los términos siguientes: "Muy estimado señor Estrella, la traducción que Vd. ha hecho de mi libro El varón domado es magnífica, absolutamente perfecta. Le queda muy agradecida, Esther Vilar".

servido por caffereggio sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Lector de artículos de opinión, sobre política y economía, que cree que este mundo podría tener arreglo si dialogásemos más

Estadísticas

Fotos

caffereggio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera