La formación se estrenó con un acto en el teatro Tívoli, que no pudo acoger a todos los presentes - Savater: «Ya sé por qué mata ETA en el País Vasco: para que no ocurra lo que hoy pasa aquí».

«No somos bichos raros por pensar de forma distinta a la políticamente correcta». «Me preocupan más la vivienda, el trabajo, la economía, la sanidad o la educación que los papeles de Salamanca, la nación catalana o que Madrid nos robe nuestros impuestos». «Nadie debería sentirse acomplejado porque sus padres sean de Córdoba o de Zamora». «¿Por qué todo el mundo da por hecho que soy nacionalista? ¿Qué pasaría si digo que Cataluña no es una nación y que lo de las selecciones deportivas es una chorrada?».
Estas fueron algunas de las frases más celebradas y aplaudidas ayer por la mañana en el teatro Tívoli de Barcelona durante la presentación de Ciutadans de Catalunya, el nuevo partido político no nacionalista respaldado por intelectuales catalanes como Francesc de Carreras, Arcadi Espada, Félix Pérez, Albert Boadella, Iván Tubau o Teresa Giménez.

El acto desbordó las previsiones de la organización, que llenó un espacio cuyo aforo es de 1.800 localidades. Fuera se quedaron muchas personas -2.000, según los organizadores- que trataban de entrar en el teatro para escuchar los argumentos no nacionalistas.Este gentío permaneció a las puertas del local durante las dos horas que duró el acto sin que se produjesen incidentes con grupos independentistas, como se temía en un principio.

La reforma del Estatuto y la situación del castellano en Cataluña fueron dos de las constantes de las ocho intervenciones de los capitanes de Ciutadans de Catalunya. «La reforma del Estatut es una operación política lamentable e irracional, cuyo resultado será, en el mejor de los casos, intrascendente», afirmó Arcadi Espada.

«Nunca la política había estado tan lejos de los ciudadanos.Desde el pasado junio, los parlamentarios no han hecho más que acumular irracionalidades, disparates, irresponsabilidad y sectarismo», le secundó Francesc de Carreras. Las reivindicaciones sobre el castellano se articularon en torno a la idea de que «la lengua no puede ser un vehículo de limitación de derechos, pues su fin es ser un instrumento para el entendimiento». El catedrático de Derecho Constitucional recordó que, «desde los años 80, la política oficial se ha orientado hacia el monolingüismo y el menosprecio del castellano, lo que implica no aprovechar una lengua que es una riqueza». Y pidió al público que secunde la iniciativa Enmienda 6.1, que quiere modificar la regulación lingüística del nuevo Estatuto para equiparar jurídicamente catalán y español.

El filósofo Fernando Savater apoyó el acto: «Ya sé por qué ETA mata en el País Vasco: para que no ocurra lo que pasa hoy aquí».

Aunque oficialmente Ciutadans de Catalunya nació ayer como partido, en junio celebrará su primer congreso, del que saldrán sus estatutos, su programa político y un candidato para presentar a la presidencia de la Generalitat.