DA IGUAL que las manifestaciones estén promovidas por la derecha o por la izquierda: el resultado es el mismo, la exageración en la participación. CRONICA ha recontado lo que pasó en la calle en los últimos años con el único método fiable
Donde sólo caben tres, entran 23... O 25. O 30. Calculando a ojo, claro. Porque hay, sí, muchos recuentos posibles (la mani del último sábado de febrero en Madrid es un ejemplo más) pero una única fórmula verdadera: la que resulta de multiplicar los metros cuadrados totales que ocupa una manifestación por el número de asistentes que cabe en una parcela de un metro de ancho por otro de largo. Dos, tres..., hasta cinco personas (suponiendo que la gente esté totalmente quieta). Y pare de contar. Lo dicen los sociólogos de masas, los matemáticos del CSIC consultados, los geógrafos... Todo lo demás es política.
Sólo así se explicaría que 111.000 manifestantes, contados por la Delegación del Gobierno en Madrid, se convirtieran en el 1.400.000 que cifró la Comunidad o en el 1.700.000 que quiso ver la AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo). Porque todas estas son las cuentas dispares con las que, según quien, se ha querido retratar la magnitud de la última protesta callejera contra la política antiterrorista del Gobierno Zapatero. «Existen dos tipos de recuento: uno político y otro matemático. Pero en general no se cuenta, se dice la cifra que conviene», advierte el experto en estadística Miquel Almirall, del colectivo catalán Contrastant.
Da igual quien ostente el poder. Ocurrió con la manifestación contra la ley del matrimonio gay, en la que la diferencia entre convocantes y Gobierno se acercó a la del Prestige (166.000 frente a 1.500.000). Y volvió a ocurrir con la protesta anti LOE, en la que los organizadores hablaron de dos millones de asistentes, mientras el Ministerio de Educación rebajaba la cifra a 375.000.
Los profesores de Contrastant llevan desde el año 2000 contando manifestantes por todo el país. El último reto fue en Madrid.Con su método, detallado pero sencillo, se plantaron en la capital cinco personas que se distribuyeron por distintos puntos de la protesta convocada por la AVT. Este reparto, según la descripción que hace Almirall a CRONICA, permite estimar con mayor precisión la densidad de la manifestación en cada punto de su recorrido, diferenciando entre la calzada y la acera. Y lo que resulta aún más novedoso, también distinguen entre la densidad de asistentes en movimiento (dos personas por metro cuadrado) y parados (tres personas o cuatro como máximo).
Luego suman los datos obtenidos en cada tramo, para hallar el total, y aplican un error de más/menos 10.000 asistentes. Con esta fórmula, aceptada por los matemáticos y otros colectivos de análisis independientes como el Manifestómetro, no sólo es posible desvelar el misterio, sino que es facilísimo gracias, por ejemplo, al programa SigPac, de consulta gratuita en Internet, que el Ministerio de Agricultura ha desarrollado para calcular superficies mediante fotografías aéreas.
Así, calculando dos personas por metro cuadrado en la protesta de la AVT (46.167 metros fue el área ocupada), se obtienen 92.334 manifestantes. Con tres asistentes por metro cuadrado, resultan 138.501. Apretando al límite el espacio disponible, y suponiendo que jardines e incluso el mobiliario urbano estuvieran totalmente ocupados, con cuatro personas por metro cuadrado se obtiene una cifra de 184.668, y con cinco asistentes, un número prácticamente imposible a juicio de los expertos, 230.835. Para que salgan los 1.400.000 manifestantes lanzados por la Comunidad madrileña -el mismo número de personas que tomaron la calle en la histórica manifestación contra el asesinato del concejal vasco Miguel Angel Blanco en 1997, de las pocas que ha habido consenso en cuanto a cifras-, tendría que haber más de 30 personas metidas en un metro cuadrado. El Gobierno autonómico ha declinado, repetidas veces, explicar a este suplemento el método que utiliza para contabilizar manifestantes.
Hasta hace bien poco desde los helicópteros se hacían, a ojo, las estimaciones de las calles ocupadas. Hoy ni siquiera la geografía retratada por los satélites consigue aplacar la guerra (política) de las cifras.
Píes de fotos tituladas
1981 / 27-F (Madrid, contra el golpe y por la democracia). CIFRA OFICIAL: 1.500.000 / CALCULO REAL: 970.000
2005 / 18-J (Madrid, contra el matrimonio gay). CIFRAS BARAJADAS: 166.000,700.00 y 1,5 millones / CALCULO REAL: 100.000
2006 / 25-F (Madrid, contra la política antiterrorista). CIFRAS: 111.000, 1,4 millones y 1,7 millones / CALCULO REAL: 138.500

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