El grito de Maite: pide unidad antiterrorista a Rajoy como ya pidió a Zapatero, de Antonio Casado en El Confidencial
Para sacarle los colores al Gobierno socialista y al PP puede haber víctimas del terrorismo con tanta autoridad moral como Maite Pagazaurtundua, concejala socialista de Urnieta, presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, hermana de Joseba, el jefe de la policía municipal de Andoain asesinado en 2003. Pero más que ella, ninguna. Ayer pidió a Mariano Rajoy un sobreesfuerzo para recuperar la "unidad antiterrorista" porque "la división solo sirve para fortalecer a ETA".
La formulación de una verdad tan abrumadora debería ser suficiente para avergonzar a Zapatero y Rajoy. Sin embargo, esa verdad se ahoga cada día en la mezquindad de un pulso político menor. A veces, simplemente verbal. Ni siquiera puede hablarse de abismo real entre las posiciones del PSOE y el PP. Pero haberlo, haylo.
Forzado e instrumental, pero lo hay, con latigazos tan graves como acusar al presidente del Gobierno de claudicar ante el terrorismo o mendigar una tregua. Al devolver la pedrada tampoco se cortan quienes acusan al PP de no querer la paz si es el PSOE el que ha de gestionar su recuperación.
En medio de la insoportable escalada verbal que siguió a la manifestación de la AVT, incluida esa estúpida y bananera guerra de cifras, Maite Pagaza repite en la sede del PP ante Rajoy lo que ya pidió a Zapatero en Moncloa: que debe esforzarse en tender puentes para que vuelva a funcionar el Pacto Antiterrorista, según deseo inequívoco de una inmensa mayoría de españoles, incluidos los votantes de los dos grandes partidos nacionales.
Convencido Zapatero de que el PP necesita la mentira para hacer oposición y crear climas artificiales, y atrapado Rajoy en la doctrina innegociable de que este Gobierno está preparando la rendición del Estado ante ETA, el grito de Maite se va a perder en el estrépito de la crispación. Ya nos hubiera gustado a muchos que en la marcha del sábado sólo hubiera sonado, simple y desnudo, ese grito de la unidad frente a ETA. Pero, al parecer, lo prioritario y urgente era reprobar la política antiterrorista de Zapatero. Qué se le va a hacer.
En Moncloa te dicen que el presidente del Gobierno no tiene la menor intención de entrevistarse con Rajoy a corto plazo aunque se desea que el PP se sume al esfuerzo de ganar la paz. Y en Génova te dicen que el PP no hará tal cosa mientras Zapatero no rectifique su política antiterrorista.
Pero, por encima de las palabras, está la pérdida de la confianza mutua, incluso a escala personal, o precisamente a escala personal, donde no hace tanto tiempo hubo cierta sintonía al margen de la pugna política. Eso se ha roto definitivamente. Zapatero dice que no informa a Rajoy sobre la trastienda de la política antiterrorista porque no se fía. "Se la dio en enero y cuatro días después la vio reproducida en El Mundo", me cuenta uno de sus más estrechos colaboradores.
