¿Quiénes, cuándo y cómo, discutieron "hace ya muchos años" el traslado de los astilleros?, del Editorial en El Comentario
Novedades importantes sobre el pelotazo de los astilleros de Gijón en El Comercio de hoy. Mientras, sigue el silencio culpable de Izquierda Unida, ante las acusaciones que hemos formulado aquí, sobre su participación en el expolio del urbanismo gijonés, concretamente en el sucísimo caso de la liquidación de los astilleros. El nerviosismo está empezando a cundir y afloran datos nuevos, como el que se publica hoy, que revela que IU ya disponía hace años de estudios de costes para el traslado de esa industria. ¿Por qué los ocultaron? ¿Quiénes estaban hablando de estas cosas a espaldas de los ciudadanos, y lo que es peor, de las instituciones que los representan? Hasta ahora, hemos aportado un buen número de pruebas, que demuestran la implicación de IU en la tremenda operación calculada de liquidación del sector naval gijonés, para la puesta en el mercado del inmenso solar resultante, cuya dimensión real describe hoy a fondo el diario El Comercio de Gijón, que nos calcula amablemente, mientras sigue trabajando duramente en la operación propagandística -eso sí, con la torpeza que les caracteriza- que allí hay 310.000 metros cuadrados por desarrollar (aunque dicen todavía que la parte pública es intocable, ¡ja!), que se unen a lo que ya está terminado, o actualmente en desarrollo (que no es poco).
Propaganda recalificadora
Resulta increible comporbar hasta qué punto está metido de lleno El Comercio en la propaganda de la operación (es habitualmente el instrumento del Ayuntamiento de Gijón y está pendiente de ocho licencias de televisión para toda Asturias) para iniciar los trámites para recalificar los terrenos, convenciéndonos poco a poco, de la necesidad de emprender los cambios urbanísticos, ante la inevitabilidad de la salida al mercado de los solares, porque lo necesita el desarrollo urbanístico de la zona, y porque los astilleros son inviables allí, y -¡agárrense!-, así se financia su traslado. ¡Pero qué morrazo!. ¿Qué es antes, el huevo o la gallina? ¿Qué es lo que acaba con los astilleros?, ¿el mercado o las maquinaciones del PSOE e IU, con la ayuda de la UGT del metal para lograrlo? Nosostros lo tenemos claro, la actividad industrial en el sector naval es viable, y la presión urbanística sobre los astilleros de Gijón, es la consecuencia de una maquinación calculada, urdida por ciertos responsables del PSOE e IU, para alterar el precio de los solares afectados, creando una presión urbanística alrededor, que comenzó con la construcción de las playas, siguió con la urbanización financiada por Sogepsa y terminó con la promoción de los primeros edificios-barco, a cargo de una empresa vinculada a IU. La historia es así, pero ahora, interesadamente, se cuenta al revés. Pero la historia es implacable, y si escapan a la acción de la justicia -como es habitual aquí, ¿qué pasa con el "Caso Campelo"?- el tribunal de la historia sí que los pondrá en su sitio.
La actual ofensiva de El Comercio comenzó el fin de semana pasado, con una entrevista colocada en bandeja a Pedro García Sánz, administrador de Naval Gijón, para que se explayase a gusto, con el pretexto de que Eduardo Donaire, secretario general de la MCA-UGT y vecino de los edificios-barco, propone públicamente el traslado de los astilleros, como si fuese una idea de ahora, y no la que inspiró en un principio toda la operación. En esa entrevista, el apoderado de "la Naval", se atrevió a decir lo de "no puedo abstraerme de la presión urbanística que sufrimos en estos momentos", como si todo lo que está ocurriendo ahí, fuese la consecuencia de la actuación de las fuerzas ciegas del mercado, y no el resultado de un plan deliberado, perfectamente programado en el tiempo, urdido como una estrategia global para cargarse la actividad industrial, generando así incalculables pulsvalías a los beneficiarios de una operación de ingeniería social y financiera que, en un país normal, con una clase política decente, sería objeto de un amplio procedimiento judicial, para averiguar las circunstancias en las que se desarrollaron los hechos, en los que es más que probable que haya habido malversación de dinero público en los astilleros, delito continuado por parte de los actores principales, información privilegiada más que evidente en el caso de los intermediarios de los partidos que eran concejales y delegados de las empresas a la vez, y maquinación para alterar el precio de las cosas, por parte de quienes utilizaron la potestad pública de expropiar en defensa del interés general, para luego sacar al mercado viviendas de lujo a precios abusivos, que condicionan el coste del resto del suelo urbanizable que ya se sacó y se va a ir sacando al mercado, con unos costes de partida absolutamente inflados.
Churruca reconoce que hace "hace ya muchos años" se habló del traslado de los astilleros ¿quiénes y dónde hablaron de ello?
Hoy, en la amplia información que sigue dedicando el diario El Comercio a este turbio caso, el único político que da la cara, como casi siempre, es Jesús Montes Estrada, "Churruca", que reconoce por primera vez que IU dispone de estudios de estimación de costes para el traslado del astillero, relizados sin duda cuando el gobierno municipal del PSOE, encabezado por Vicente Álvarez Areces, y su socio de gobierno IU, decidieron iniciar el proceso urbanizador que liquidaría poco a poco los astilleros, y dejaría jugosas plusvalías por el camino, quedándose precisamente IU los dos mejores edificios de la fachada marítima de los astilleros, para el grupo Progea (hay pruebas evidentes de que cuando se construyeron los edificios barco, la Fundación de Investigaciones Marxistas controlaba una buena parte del grupo), cuyo delegado en Asturias era entonces, y sigue siendo ahora, el coordinador de Área de Economía de la coalición en Gijón, ex concejal, ex consejero de Cajastur, ex presidente de la Cruz Roja, y hombre de negocios, José Antonio Hevia Braña, que firmó personalmente las escrituras de compraventa de los pisos de los edificios-barco, en la notaría de Ángel Aznárez, presidente del Jurado de Expropiación del Principado de Asturias. El responsable de IU en el consistorio era Jesús Iglesias y el coordinador de la presidencia local, Francisco Javier García Valledor, hoy nada menos que consejero de Justicia.
Reconoce Montes Estrada, en El Comercio, que IU dispone de un informe que cuantifica el traslado de los astilleros al puerto del Musel en 120 millones de euros, «ya que hicimos estos cálculos cuando comenzó a hablarse de este asunto, hace ya muchos años». Con este coste, la operación «no se llevará a cabo», sentencia Montes, no sólo por el estado «delicadísimo» en que se encuentran los astilleros, «sino porque esos terrenos no serán nunca recalificados, con lo cual no habrá plusvalías». No cuela, "Churruca": ¿Acaso no hubo plusvalías en la operación de los edificios-barco? Alucinen vecinos, cada día sabemos más. Ahora, gracias a esta indiscreción, sabemos que IU encargó en su momento estudios para saber cuánto costaba trasladar los astilleros, con lo que se está reconociendo implícitamente la verdad comprobable de lo que se está diciendo aquí y lo que cada día comentas más asturianos, asustados ante el brutal cinismo político y la hipocresía de los socios de gobierno del PSOE en Asturias.
De la paella gijonesa de Progea, Hevia y la conspiración de los astilleros, surgen hoy los compromisos IU-PSOE
Los dirigentes de IU, que se presentan a sí mismos como la garantía misma de la limpieza política y la lucha contra la corrupcion, apuntalan un gobierno, cuya política de vivienda ha llevado a nuestra comunidad autónoma a un nivel sin precedentes de presión del urbanismo sobre la costa asturiana, a unos precios insufribles para los ciudadanos que pretenden acceder a una vivienda digna, en un sector sometido a una bárbara especulación, promovida desde el propio gobierno, y a un desamadre injustificable en la gestión que se realiza desde la dirección general que ostenta Manuel Orviz -dentro de la consejería que dirige Laura González-, dedicado a reunirse con José Antonio Hevia Braña y con Manuel González, el "Hombre de Móstoles", el empresario inmobiliario de confianza de Gaspar Llamazares y Rubén Fernández Casar -el hombre de las finanzas del dirigente nacional de IU-, que puso, a través de Manuel González, la entrada para la adquisición a Telefónica, de los bajos del edificio de esta compañía, situado enfrente de donde Jovellanos XXI construye sus viviendas de lujo, a la entrada de Oviedo, operación que ahora se encuentra en una situación complicada, al haber retirado el secretario general del PCE, Francisco Frutos, los poderes notariales a Noemí Martín, secretaria general del PCA e hija de Laura González, al descubrise, por un error, el pastel interno que tenían programado, al vender la sede del PCA en la Plaza de América de Oviedo.
Ayer dabamos a conocer en el editorial de elcomentario.tv el documento colgado en Internet, que demuestra la implicación del ex cura Hevia Braña en la planificación del desmantelamiento de los astilleros, dando cobertura "de izquierdas" a lo que es clarmente un proyecto de Areces, a través de la ONG "Gijon una Ciudad para Todos", para la que trabajaba como director de su oficina municipal. Se trata del documento titulado "Reordenación Urbana e Inserción Social: Abriendo la Ciudad al Mar". Hoy sabemos también, gracias a lo que reconoce públicamente Montes Estrada, que IU manejaba valoraciones para el traslado de esta industria. ¿Nadie va a preguntar, quiénes, cuándo y cómo, discutieron los pormenores de una vergonzosa operación, que ha sido ocultada hasta ahora a la opinión pública, y que se viene presentando como una reciente "ocurrencia" de un vecino de la zona, el sindicalista Eduardo Donaire?
