IU y el factor «ni fu ni fa», de Pablo Rodríguez Alonso en La Nueva España
Nunca está de más repasar las cuentas. Es una actitud prudente que ayuda a que gente no muy dada a las matemáticas, como es mi caso, evitemos errores que en muchas ocasiones pueden sernos perjudiciales. Por poner un ejemplo, recientemente he realizado un repaso de los resultados electorales de las últimas elecciones municipales en Xixón, celebradas en 2003. Y no salgo de mi asombro. No me salen las cuentas. Vamos a ver, si la Corporación municipal la componen 27 concejales, y el PSOE obtuvo 13, el Partido Popular 11 e IU-BA consiguió 3 representantes, no acierto a comprender cómo es que el PSOE local sigue gobernando con mayoría absoluta. Algo falla. Los números demuestran que los socialistas no gozan de esa mayoría, pero la realidad, muy testaruda, desmiente esas cifras.
Hay un factor que falla en la ecuación, porque desengañémonos, el PSOE continúa, insisto, mandando como si tuviese la mayoría absoluta en el Consistorio. Y lo hace gracias a la inestimable ayuda de IU-BA, que no sabe o no quiere hacer valer, que no sé qué resulta peor, tanto los compromisos que adoptó con sus votantes como los pactados con su «socio» de Gobierno (¿alguien notó algún cambio significativo en la política municipal antes y después de la entrada de IU-BA en el Gobierno?). Tengo la sensación de que IU-BA empezó su particular era en 2003. Ése es el «año cero». Una etapa de donde dije digo digo Diego. Sólo basta realizar un breve repaso en las hemerotecas para comprobarlo. Lo que los representantes de IU-BA decían antes de ese «año cero» y lo que dicen ahora. O aún peor, lo que callan.
Podemos hacer memoria y recordar lo que declaraba el tercer teniente de alcalde, Jesús Montes Estrada, respecto a la instalación de un casino en nuestra ciudad. Para el concejal de IU-BA, representaba un «efecto indeseable», ya que estos lugares atraían «drogas y prostitución de lujo», para después decir, en declaraciones que recoge LA NUEVA ESPAÑA (26-3-2004) que «la apuesta de IU era un balneario, con hotel y casino», añadiendo, una vez aprobado el proyecto, que a ellos «ni fu ni fa». Supongo que para el señor Montes un casino envuelto en un balneario no atraería los problemas que denunciaba. Asimismo, resulta extraño que lo que antes representaba droga y prostitución poco después fuese una cosa que no iba con ellos. Pero no hace falta remontarse tanto en el tiempo. El último ejemplo de incongruencia y oportunismo político lo encontramos con el proyecto de planta incineradora de residuos sólidos urbanos proyectada por Cogersa. Un proyecto que, como ya denunció Izquierda Asturiana (IAS) junto con otros colectivos de todo tipo, traerá graves consecuencias tanto para el medio ambiente como para la salud de los ciudadanos. Hace pocos días, IU-BA, que forma parte tanto del gobierno local como autonómico, el primero defensor del proyecto y el segundo su promotor, anunció que pretende montar una plataforma contra la incineradora. En un ejemplo quizás único en la historia de Europa occidental, va a ser la primera organización política que constituya una plataforma contra su propio gobierno. En vez de hacer valer su presencia en el gobierno y su condición de fuerza clave en la gobernabilidad del municipio, en un penoso intento de lavar la cara, se dedica a juegos malabares que no demuestran otra cosa que su condición de convidada de piedra en el Gobierno de un PSOE que no cambió en lo fundamental un ápice su política. Por cierto, que peor es todavía la posición del Bloque por Asturies, convidado de piedra de los convidados de piedra. El entreguismo y la incapacidad política de IU-BA son manifiestos. Su falta de coherencia, también. El Gobierno de la llamada izquierda plural es tan singular como lo fue antes de 2003. Pero al menos ahora ya me salen las cuentas. Ya sé por qué el PSOE continúa con mayoría absoluta: no había contado con el factor «ni fu ni fa».
Pablo Rodríguez Alonso es portavoz de Izquierda Asturiana (IAS) en Xixón.
