El Gobierno no usará la `acción de oro´, pero buscará los mismos efectos, de Antonio Casado en El Confidencial
Nadie está libre de pecado si miramos con el ojo de la política los ritos de apareamiento en torno a Endesa. No se puede negar el sesgo catalanista de la operación de Gas Natural con la simpatía del Gobierno central y el autonómico, pero tampoco ignoremos que las razones políticas han inspirado los esfuerzos obstruccionistas del PP. A veces, con malas artes, como relacionar la OPA con la condonación de créditos al PSC o acusar al presidente del Gobierno de renunciar a los fondos estructurales si la UE no intervenía en la operación.
Los accionistas de Endesa son libres de vender o no vender en las condiciones propuestas por Gas Natural (las actuales o las revisadas al alza) o, en su caso, las de E.ON (más ventajosas para el accionista). Cierto. Son las reglas del mercado. Pero el mercado topa con los poderes públicos si se trata de sectores estratégicos y, por tanto, regulados. El Gobierno no paró de recordarnos ayer que ese es el caso del sector eléctrico. Y que los poderes públicos, en nombre de los intereses generales, tienen la obligación de garantizar el suministro de electricidad a los españoles.
Es la doctrina Moncloa sobre la inesperada contraoferta alemana. O sea, volvemos a la senda de la política, aunque Zapatero se esfuerce en casar la política, que es intervencionista por naturaleza, con el mercado, que se remite al juego libre y ya globalizado de la oferta y la demanda.
De manera que prepárense ustedes para afrontar nuevas dosis de politización, porque el Gobierno no tiene la menor intención de facilitarle las cosas al señor Bernotat, presidente de E.ON. Una empresa que, por cierto, está participada por el Land-Estado de Baviera. Ojo al dato, porque será decisivo en la estrategia que prepara el Gobierno de Rodríguez Zapatero para impedir que prospere la contraopa alemana.
¿Y cómo piensa impedirlo? A eso se dedicó ayer el asesor de Zapatero, Miguel Sebastián. A encontrar en el ordenamiento legal y administrativo vigente los resortes que permitan obtener los mismos resultados que se obtendrían con el uso de la 'acción de oro' pero sin usarla, pues es políticamente incorrecto apelar a un instrumento en desuso, en trance de desaparición también en España, aunque la 'acción de oro' del Estado en Endesa tenga su fecha de caducidad en 2007.
En los pasillos del Congreso, los periodistas indagaban ayer en los contenidos de la ley 55/99 y en la llamada 'función 14' de la Ley General de Hidrocarburos. Las dos palancas legales que piensa utilizar el Gobierno Zapatero para impedir la contraoferta alemana. En nombre de los intereses generales y con la misma argumentación utilizada por el Gobierno Schroeder cuando, en 2003, favoreció la fusión de la gasista Rhurgas y la eléctrica E.ON en nombre de los intereses generales de Alemania (contar con una superempresa en el sector energético) a contrapelo de los reguladores propios y de la UE en materia de competencia e interés de los consumidores.
