Montilla pilota las conversaciones con empresas españolas y extranjeras - «Los mercados son muy importantes; los ciudadanos más», dice Zapatero
El Gobierno ha decidido movilizarse para frenar la OPA del grupo alemán E.ON contra Endesa. Con una filosofía neointervencionista en la que el libre mercado no es lo único relevante, José Luis Rodríguez Zapatero dio ayer el pistoletazo de salida al anunciar que hay que hacer compatibles las reglas del libre mercado con «los intereses de los ciudadanos y los del país». Montilla es el encargado de hablar con los grupos empresariales y bancarios que puedan ayudar a Gas Natural (controlada por la Caixa) y elevar el precio de su OPA para superar a la alemana. En paralelo, el Gobierno impulsa estirar legalmente la llamada 'Función 14' para someter el asalto de E.ON al control de la Comisión Nacional de la Energía.
MADRID.- Con la filosofía oficial de que hay que evitar tener que llamar a Düsseldorf cuando haya un apagón en Sevilla, el Gobierno ha decidido emplearse a fondo para que la alemana E.ON no se haga con el control de Endesa.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó ayer que «los mercados son importantes, pero los ciudadanos más» y que las reglas de la libre iniciativa empresarial deben ser compatibles con el interés nacional. Así que ha dado orden a su equipo de buscar fórmulas para frenar la Oferta Pública de Adquisición de acciones (OPA) del grupo alemán sobre la eléctrica española.
En un mercado globalizado y sujeto a las reglas del Tratado de la Unión Europea, el Gobierno tiene difícil tomar medidas legales o administrativas en contra de E.ON. Pero puede garantizar apoyo a grupos empresariales que ayuden a Gas Natural a elevar el precio de su OPA sobre Endesa de manera que supere a la de E.ON.
«Ya están llamando algunos grupos españoles interesados en apoyar a Gas Natural y que la matriz de Endesa sea española. El encargado de hablar con ellos es el ministro de Industria, José Montilla», afirmó ayer a este diario un miembro del Gobierno.
Rodríguez Zapatero dejó ayer claro que su preferencia es derrotar a E.ON con una OPA española, más que con medidas gubernamentales.«El Gobierno no va a anunciar ni va a valorar ninguna medida, quiere en primer lugar que funcionen los mercados», afirmó ayer en rueda de prensa improvisada en el Senado para hablar expresamente de E.ON.
Montilla, el encargado de pilotar la operación, quiere que en torno a Gas Natural (controlada por la Caixa) y a Endesa se forme un gran grupo con sede en Cataluña y no ve problema a que participen en el capital como socios minoritarios otros grupos nacionales y extranjeros.
Fuentes gubernamentales consultadas señalaron que el grupo Santander podría ser uno de los interesados en participar, ahora que ha dejado Unión Fenosa. Montilla no pondría objeciones a que el grupo italiano público Enel -que ayer volvió a ofrecerse- se asociara a la gasista con un porcentaje minoritario. Pero el proceso será difícil. En primer lugar, esta nueva OPA será controlada ya por la Comisión Europea y no por el Gobierno español, porque computan las cuentas de Endesa de 2005. Gas Natural no admitirá a cualquiera en el costoso proyecto. Iberdrola, socio ya de facto de la gasista, no asumiría fácilmente la irrupción de, por ejemplo, Enel en el reparto de activos y la gasista proclamó ayer (ver página 16) que no quiere asociarse al grupo italiano. También sería difícil que aceptara a Electricité de France (EDF). Otra cosa es el grupo francés Suez, que es socio tradicional de la Caixa.
También se especula con que la lista de posibles socios pueda ser completada por constructoras con liquidez como Acciona (controlada por los Entrecanales) y FCC (por Esther Koplowitz). Estas imitarían así en Endesa la, por ahora, exitosa irrupción el pasado año de ACS (que preside Florentino Pérez) en Fenosa. «El ministro recibirá a quien quiera hacer ofertas concretas por Endesa y quiere preservar su españolidad, pero no va a buscar socios», aseguraron ayer fuentes del Ministerio a este diario. «Está ahora centrado en el paquete regulatorio que propondrá el viernes [mañana] al Consejo de Ministros», agregaron.
La ayuda del Santander
Montilla ya adelantó estas medidas -destinadas a recortar las compensaciones a las eléctricas por el llamado déficit de tarifa- el pasado martes al presidente de E.ON, Wulf H. Bernotat, para que supiera que los beneficios de Endesa a partir de 2006 serán menores de los previstos. «Para Endesa y para todas las eléctricas, lo que no puede ser es que los españoles sigan pagando un déficit de tarifa como el que alcanzaría este año si no tomamos medidas.En 2005 ascendió a 3.500 millones y este año, van ya 600 sólo en enero», explican en el Departamento de Montilla. «Cambiar ahora el marco regulatorio sería un escándalo», advirtió ayer el presidente del PP, Mariano Rajoy, porque perjudicaría a la imagen de España al ser interpretado como una maniobra contra E.ON.
Paralelamente a las conversaciones con posibles socios que ayuden a la gasista, el Gobierno también busca fórmulas que puedan entorpecer la marcha de la OPA de E.ON. En la labor trabaja el director de la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno, Miguel Sebastián, y el vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes. Aunque, como es habitual, con discrepancias.
También Latinoamérica
Sebastián ve factible utilizar la llamada Función 14 que figura en la disposición adicional undécima de la Ley General de Hidrocarburos elaborada por el Gobierno del Partido Popular en 1998. En ella se establece que la Comisión Nacional de la Energía (CNE) debe supervisar, con derecho de veto, si una empresa con actividades reguladas corre riesgos financieros si hace operaciones mercantiles de envergadura.
Pero E.ON no tiene actividades reguladas en España. La presidenta de la CNE, Maite Costa -nombrada a propuesta de Montilla- adelantó ayer a TV3 que podría aplicarse esta norma interpretando que hay que proteger no sólo a la opante, sino a la opada, que sí tiene actividades reguladas. «Se deberá ver si la interpretación que se está haciendo de nuestra normativa nos lleva a tutelar las actividades reguladas que pueden verse afectadas por la operación y que son propiedad de la empresa opada», dijo. Es difícil que la CNE pudiera vetar la operación, dada la solvencia de E.ON, pero sí puede retrasar la OPA alemana durante varias semanas.
Sin embargo, Solbes considera inaplicable la Función 14 a E.ON, al ser extranjera. Pero el vicepresidente está quedando aparentemente al margen. Bernotat fue el martes a ver a Montilla y a Zapatero, pero no al teórico jefe del aparato económico del Gobierno. Solbes se negó ayer a hacer suyo el discurso intervencionista del presidente y se limitó a asegurar que el Gobierno aplicará «la legislación vigente», descartando que se pueda entorpecer legalmente el camino de E.ON y sin mencionar en ningún momento la necesidad de preservar la españolidad de Endesa.
Zapatero no sólo habló ayer del interés nacional para frenar a E.ON, sino incluso del iberoamericano. Dijo que la presencia de Endesa en Latinoamérica «es un interés de Estado que el Gobierno tendrá en cuenta». «España es un país moderno y abierto, pero también hay que tener en cuenta el interés de sus ciudadanos y el interés general del país», manifestó. El presidente descartó, «salvo circunstancias excepcionales», usar la acción de oro en Endesa.

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