Estamos entrando quizás en una de las más importantes crisis institucionales tras la vivida en su día con el deseo de controlar Cajastur por parte del Presidente Álvarez Areces .En el momento que la Presidenta de la cámara, la socialista Dña. María Jesús Álvarez anunciaba que la Junta General recurriría por al procedimiento de urgencia para enmendar la Ley de la Sindicatura de Cuentas, la crisis empezaba a correr, pues conociendo la profesionalidad, integridad, seriedad, los currículos etc. etc. de varios de los componentes de la Sindicatura su respuesta a tal actitud estaba asegurada.
Es verdad que la Ley había sido aprobada por unanimidad tras el apoyo de PSOE, PP e IU, permitiendo la elección como Síndico Mayor a D. Avelino Viejo y personas como Rosa Zapico cuyas trayectorias en sus cargos o puestos, públicos o privados, rezuman profesionalidad y seriedad que no dejan lugar a dudas de su valía.
No es de extrañar que se viesen desairados parte importante de los componentes de la Sindicatura cuando al pasar por la Junta los Estatutos de la misma se empezaran a plantear cambios sobre su futura organización, que afectaban a la regulación de su personal, a las retribuciones salariales y a la publicidad de sus informes. La verdad es que el tema suscitado no está en cuestionar la legalidad y legitimidad que tiene la Junta para enmendar tales cuestiones, siendo la mas llamativa hacia la galería el de las renumeraciones de sus miembros, no mas altas que las de otras comunidades tipo Asturias, pues dicha legitimidad institucional de la Junta nadie puede cuestionar.
Pero creo que los razonamientos de la enmienda, cuando usa el tema salarios y el volumen de plantilla futura, indicando que se deben de “ceñir a lo regulado en la Ley de función pública” es algo que suena muy bien para buscar ante la polémica el apoyo externo o de la sociedad, pero no es el elemento clave, pues todos sabemos que muchos cargos públicos o en la gestión de lo público tienen emolumentos más altos que el Presidente de la nación incluso. Nombras al Presidente de HUNOSA que va a cobrar más que tú.
Tampoco está en cortar la posibilidad de contratar, por parte de la Sindicatura a personas de reconocido prestigio en el desempeño auditor o fiscalizador que le corresponde al órgano, a los cuales hay que retribuir en consonancia a su valía y solvencia profesional. La verdad es que no está ahí el problema. El problema de fondo que subyace salta más en el tema de la publicitación de los datos o informes que elabore la Sindicatura que alguien desea pase por el tamiz de la Junta General antes de pasar al Boletín Oficial.
El problema es que se desea dejar claro desde el principio el control político a ejercer sobre la Sindicatura, no tanto por parte de la Junta, como por parte del propio Presidente Sr. Areces, que una vez más en su paranoia controladora no quiere se le escape nada a su control. El resto de dirigentes del PSOE, en estos momentos están desaparecidos de la escena política tras el fiasco de la elección de su actual Secretario General.
Lo grave, desde una perspectiva de izquierdas, es ver como ni desde IU se dan cuenta del verdadero problema de fondo, o no se quieren dar cuenta que es peor, que no es otro que la sempiterna manía o locura del Presidente por manejarlo y controlarlo todo. Le salió mal con lo de Cajastur porque los sectores de Villa, mas fuertes en aquellos momentos, se lo impidieron, pero parece que ahora se puede salir con la suya viendo el decadente papel de la oposición liderada por Ovidio Sánchez que no se entera de una.
Que la oposición no se de cuenta de los deseos del Sr. Areces, que no es otro que el de capar la independencia de un mecanismo democrático como la Sindicatura, que con sus informes les permitiría un mayor control contable sobre las cuentas y chanchullos en el movimiento de partidas presupuestarias que tanto le gusta mangonear al Presidente, es andarse a uvas. Ha tenido que salir Gabino de Lorenzo, político sagaz y conocedor del personaje, defendiendo la independencia de la Sindicatura y enmendando la actuación de su propio partido en la cámara. ¿Sabe el alcalde del pánico del Sr. Areces a que por la vía de la Sindicatura se descubran sus manejos en los chiringuitos creados en esta región?
Estoy firmemente convencido que ese es el problema de fondo. Coger el control y mermar la independencia de un mecanismo, que dirigido por personas como su Síndico Mayor, Avelino Viejo y sus colegas, le pueden acarrear muchos problemas y dudas sobre su gestión financiera o presupuestaria. La crisis está abierta, ya veremos como termina todo, pues de momento en el PP ya se la metió Gabino.
Areces quería un banco, Cajastur que Villa evitó, quería una TV, cierra tele Asturias y crea TVP, quería controlar el suelo, lo hace a través de SOGEPSA, para Laura las casas sociales, quiere líneas baratas, creada AIR Asturias de la mano del amigo Mall, quiere redactar sus propias auditorias, capa la Sindicatura, etc. etc. ¡¡Que región, que políticos!!.

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