En Intereconomía entrevistaban el otro día al presidente de la agencia Efe, Alex Grijelmo, e intentaban pincharle por su nombramiento a dedo por el Gobierno (como si algún presidente de la agencia, desde su fundación por Ramón Serrano Súñer en 1939, hubiese sido nombrado de otra manera...). Grijelmo respondía que estaba satisfecho con el respeto que el Gobierno mostraba hacia Efe.
No cabe la duda ante lo que Grijelmo asevera. La agencia Efe se merece el respeto del Gobierno, y se lo gana todos los días.
Como muestra, un botón. Justamente el mismo día 16 de este mes, Efe nos regalaba con la noticia titulada ESPAÑA PAKISTAN Ultimos soldados regresan contentos y satisfechos labor realizada. Y tan contentos: «Madrid, 16 feb (EFE).- El último grupo de militares españoles que han participado en la misión humanitaria desplegada en Pakistán tras el terremoto de octubre regresó hoy a España 'contento y satisfecho por la labor realizada', consistente en coordinar el repliegue del contingente que ha trabajado en la zona durante tres meses».
Así le gusta al Gobierno, sin duda. Y a todos. Hombre, está el asuntillo ése del aterrizaje forzoso en Madrid, con fallo del sistema hidráulico del avión Boeing 707 que repatriaba a los militares que impidió sacar el tren de aterrizaje... «Algunos de los familiares que esperaban a los militares expresaron su preocupación al ver el avión 'con el morro en el suelo' y flanqueado por dos camiones de bomberos y ambulancias, hasta que los mandos militares les explicaron que había sido 'un pequeño problema, solucionado a tiempo'».
¿Cómo no va a respetar el Gobierno a esta benemérita agencia, que quita hierro al incidente, sacándolo de los titulares, relegándolo a una anécdota menor frente a la verdadera noticia, que sin atisbo de duda era la de esa intensa felicidad de los repatriados? ¿Se imaginan lo que una aviesa agencia noticiosa con mentalidad comercial, competitiva y descreída, como por ejemplo la Associated Press, hubiese hecho con ese suceso? ¿Las inoportunas e injustas menciones del helicóptero estrellado en Afganistán y de las airadas protestas de la entonces oposición por las condiciones en que volaban los militares españoles en misiones de paz a Asia?
No sólo Efe merece respeto. TVE, con Fran Llorente a la cabeza, se lo gana a pulso cada día. Qué bonita la explicación del accidente que colocó a Rajoy entre los supuestos torturadores de Abu Ghraib. Llorente explicó al PP: «Cuando el vídeo que se estaba emitiendo [el referido a las torturas a los soldados] terminó, se pasa al siguiente; pero, en vez de saltar a éste, se pasó al que estaba el cuarto en la línea, con una mala coincidencia». La pizpireta presentadora de La 2 decía algo parecido, reforzado con gestos dignos de la explicación de cómo Gaspar Zarrías votaba con dos manos y dos pies, o de cómo la secretaria de Nixon, Rose Mary Woods, se estiraba, se estiraba, para borrar accidentalmente las cintas del Watergate. Ya saben: «Una mala coincidencia»...

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