El presidente del Círculo Ecuestre, Manuel Carrera, y Francesc Guardans fueron los más críticos.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, realizó ayer una tensa y pormenorizaba exposición de los motivos que le llevaron a oponerse al proyecto de reforma del Estatuto Catalán durante un encuentro con empresarios catalanes en el marco del Círculo Ecuestre de Barcelona. Lejos de ser un camino de rosas, como preveían incluso los propios ‘populares’, el líder del PP pasó por momentos complicados durante el acto y, especialmente, en el turno de preguntas.
En ese momento, los empresarios le pidieron a Rajoy que ni él ni su partido contribuyeran a la crispación y le reclamaron que cesara la campaña de recogida de firmas a favor del referéndum, que allí se entiende contra el Estatuto Catalán.
El presidente del Círculo, Manuel Carrera, y Francesc Guardans –hermano del eurodiputado de CiU, Ignaci Guardans- estuvieron entre las voces más críticas. Pese a que Rajoy asumió la cuota de responsabilidad que le pueda tocar en la generación de este clima de crispación, fuentes del PP catalán manifestaron su sorpresa por la reacción de estos empresarios, miembros de una entidad que agrupa a sectores sociales y empresariales de carácter conservador.
Rajoy, no obstante, se lamentó de que la opinión pública, y sobre todo la catalana “no perdone al Partido Popular” cosas que sí perdona a otros: “Algunos jugamos en inferioridad de condiciones y eso, en mi opinión, no es justo”. El líder del PP dio la razón a algún empresario para el que era imposible que al PP le resultasen inaceptables todo los artículos de la reforma estatutaria catalana. Pero añadió que es el conjunto del texto el que debe respetar la Constitución y que no lo entendía de otra manera.
División en el PPC
Por otra parte, no hubo ‘motín’ a bordo del PP catalán aprovechando que el líder del PP, Mariano Rajoy, presidía ayer la Junta Directiva Regional del partido, un mes después de que el propio presidente del PPC, Josep Piqué, abriera una crisis que a punto estuvo de acabar mal. Se esperaba que los críticos con la gestión de Piqué expusieran sus opiniones contrarias al ex ministro en la reunión, pero no sólo no ocurrió nada de eso, sino que Piqué pareció salir reforzado.
Y eso que tampoco Rajoy fue contundente en su respaldo. El día antes, en una entrevista en horario de máxima audiencia en la TV3 catalana, apostó por que Piqué fuera el próximo candidato de su partido en las elecciones. “Eso es lo que a mi me gustaría”, añadió, como no confiando excesivamente en que vaya a ser así. El caso es que el lunes los mentideros políticos catalanes hablaban de una más que posible crítica a Piqué en presencia de Rajoy por parte de los sectores que apoyan a Vidal Quadras o a los hermanos Fernández Díaz, Jorge y Alberto.
Tanto Rajoy como, sobre todo, Piqué, pasaron el trago de la Junta Directiva sin mayores sobresaltos, y a decir de fuentes consultadas por este diario, todo fueron parabienes. “Nadie diría que hace un mes pasó lo que pasó”. El líder de los ‘populares’ también participó en un acto de recogida de firmas que transcurrió sin incidentes, salvo al final, cuando un grupo de jóvenes pertenecientes a ERC se acercó al puesto en que se encontraban, portando banderas catalanas y reclamando la independencia de Cataluña, sin que el suceso tuviera mayores consecuencias.

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