La generalización al conjunto del Estado del modelo de financiación incluido en el nuevo Estatut de Cataluña le puede salir caro a la Administración central. Según fuentes solventes que han estado cerca de las negociaciones, el coste puede ascender a unos 10.000 millones de euros, una cantidad que, según admiten esas mismas fuentes, es inasumible por parte del Estado.

Los cálculos que se hacen son los siguientes. Cataluña necesita 5.500 millones de euros adicionales para cumplir el acuerdo de financiación pactado con el presidente del Gobierno. Artur Mas, el líder de CiU, habló de que Cataluña tendría un superávit con el Estado de alrededor de 3.500 millones de euros, pero dado que perdería los 2.000 millones que ahora recibe del Fondo de Suficiencia al aumentar su porcentaje de participación en los impuestos cedidos (hasta el 50% en IVA e IRPF y el 58% en Especiales), la contribución total para el Estado ascendería a esos 5.500 millones de euros.

Para lograr ese objetivo, habría que modificar los criterios de reparto del Fondo de Suficiencia, un instrumento de asignación de dinero que se ha convertido en la clave de bóveda del actual modelo de financiación autonómica. Ese fondo tuvo una dotación de 18.850 millones de euros en 1999, el año base, pero en coherencia con los aumentos de recaudación su cuantía ha ido creciendo, hasta alcanzar 24.433 millones de euros en 2003 (último año publicado). La dotación del Fondo de Suficiencia se hace en función del coste de los servicios traspasados por el Estado, pero su territorialización se hace de acuerdos con determinados criterios: población, dispersión geográfica, insularidad...

¿Qué significa esto? Pues que si el Gobierno central quiere cumplir los acuerdos con Cataluña tiene dos opciones: repartir el dinero mediante unos nuevos criterios que beneficien exclusivamente a la Generalitat o aumentar su dotación, con el objetivo de que ninguna comunidad se vea perjudicada. Lo primero está descartado, ya que Solbes y Zapatero se ha comprometido a que el nuevo sistema sea generalizable.

Aumentar el Fondo

Esto quiere decir que se aplicará el segundo caso: aumentar el Fondo de Suficiencia, algo que desde luego no es fácil habida cuenta de dos factores. En primer lugar, las propias restricciones presupuestarias, y, en segundo lugar, el hecho evidente de que ninguna comunidad va a aceptar la aplicación de nuevos criterios que les perjudiquen respecto a su situación actual. Como dice alguien que conoce bien los entresijos de la negociación, “es absurdo pensar que estamos ante un juego de suma cero, lo que obligará a Solbes a poner más dinero”.

Aunque las cifras van a estar lógicamente afectadas por los nuevos criterios, algunos trabajos han estimado ya un coste adicional de 10.000 millones de euros.

En 2003, Andalucía fue la comunidad autónoma que recibió más dinero a cargo del Fondo de Suficiencia (6.715 millones de euros), seguida de Galicia (2.762 millones), Canarias (2.433 millones) y Castilla y León (2.327 millones). Madrid y Baleares fueron las únicas que tuvieron un saldo negativo, ya que recaudaron más por los tributos cedidos que lo que cuestan los servicios transferidos, lo que les obligó a devolver dinero. Esta situación es la que se reproduciría en Cataluña en caso de que no se modificaran los criterios de reparto del Fondo de Suficiencia, lo que obligará a Economía a poner más dinero.