Las hipotecas de larga duración tampoco le gustan al Banco de España, de Elena Sanz en El Confidencial
Ni es el primero ni será el último. El director general de supervisión financiera del Banco de España, Pedro Pablo Villasante, se ha sumado a las críticas que, en los últimos meses, se están haciendo a las hipotecas de larga duración, especialmente a las de 50 años. Un producto que, en su opinión, puede ser ‘malo’ para las entidades financieras y, sobre todo, ‘malo’ para sus clientes.
En todo caso, Villasante aconseja a los bancos y cajas que intensifiquen la información que ofrecen a sus clientes a la hora de contratar tanto estas hipotecas como las denominadas en divisas, para minimizar los riesgos en la medida de lo posible.
El mercado inmobiliario empieza a dar sus primeros síntomas de desaceleración y las entidades financieras siguen trabajando en el diseño de nuevos productos hipotecarios que permitan a los españoles seguir endeudándose para adquirir una vivienda. El ligero repunte de los tipos de interés y las previsiones sobre futuras nuevas subidas por parte del Banco Central Europeo (BCE), han llevado ya a algunas entidades, no sólo a generalizar la concesión de créditos por el 100% del precio tasado, sino a ampliar los plazos de amortización hasta lo impensable.
El caso más extremo hasta ahora es el de Caja de Ahorros, la BBK, que a finales de 2005 lanzó la primera hipoteca hasta 50 años, destinada a jóvenes menores de 35 años. De momento, ninguna otra entidad ha seguido sus pasos, y el Banco de España, la OCDE, así como algunas asociaciones de usuarios, han alzado su voz alertando de los riesgos de las hipotecas de larga duración. Aun así, Santander, BBVA, La Caixa, Caixa Catalunya o Caixa Galicia, también ofrecen a los jóvenes hipotecas a 40 años.
Hace tan sólo un par de meses, uno de los responsables de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), reconocía a El Confidencial que “la duración de las hipotecas que se están comercializando en España es excesiva”.
Críticas de los consumidores
Pero las críticas no sólo vienen de las instituciones oficiales sino también de las organizaciones de consumidores. En concreto, la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE), señalaba hace unos días que las hipotecas a 40 ó 50 años cuya concesión se está generalizando, no suponen ningún beneficio para el usuario al incrementar el riesgo de las familias ante situaciones financieras más desfavorables, por ejemplo, una situación de recesión económica.
ADICAE advertía además de que, si bien este tipo de hipotecas reduce la cuota mensual a pagar, aumentan significativamente los intereses acumulados. Para ello se basaba en un ejemplo: si una hipoteca de 150.000 euros a 25 años supone una cuota mensual de 711 euros y al vencimiento del préstamo se han pagado unos intereses de 63.000 euros; con una hipoteca a 50 años, la mensualidad sería de 483 euros mientras que los intereses ascenderían a 139.000 euros, un 120% más y una cantidad muy cercana al préstamo concedido.
