Las dos horas de reunión que mantuvieron ayer los portavoces del PSOE y del PP en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba y Eduardo Zaplana, respectivamente, sirvieron sólo para que ambos comprobaran que no pueden lograr un acuerdo en torno a la reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña. Rubalcaba trató de demostrar a Zaplana que lo pactado por José Luis Rodríguez Zapatero con CiU, respaldado por los otros partidos del Gobierno catalán, se ajusta «escrupulosamente a la Constitución». El portavoz de los populares, por el contrario, opinó que ese texto es incluso más «inconstitucional» que el aprobado por el Parlamento de Cataluña. Además, el Congreso rechazó que comparezcan los expertos que había solicitado el PP.
El PSOE está dispuesto a revisar con el PP los artículos del futuro Estatuto catalán que los populares consideren inconstitucionales.Pero el portavoz socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, cree muy difícil hacerlo con un partido que «dice a todo que no». Rubalcaba pidió a Zaplana que el PP sea «coherente». Por eso le preguntó si van a apoyar el artículo primero del proyecto de Estatuto, en el que se define a Cataluña precisamente en los mismos términos en que está ahora y a propuesta de una enmienda que planteó en el Parlamento catalán el popular Josep Piqué.
Le preguntó también si el PP va a apoyar en este caso lo que se dice sobre los derechos y deberes de los catalanes, porque coincide con lo que han pactado con el PSOE en el Estatuto valenciano; y si votarán a favor de que Cataluña tenga más autogobierno y más autonomía financiera, como han defendido Piqué y Mariano Rajoy. «No he tenido mucho éxito y, una vez tras otra, se ha zafado hábilmente y no me ha contestado», explicó Pérez Rubalcaba.
Opinó que los ciudadanos de la Comunidad de Madrid no van a entender que su Gobierno autonómico, presidido por la popular Esperanza Aguirre, no quiera cogestionar con el Ejecutivo central el aeropuerto de Barajas, por ejemplo, una de las cosas que se conseguirían con el nuevo Estatuto catalán.
Según Pérez Rubalcaba, esta falta de «coherencia» del PP es una prueba clara de que las críticas de los populares al futuro Estatuto catalán responden a la estrategia que han puesto en marcha de oponerse «a todo lo que sea iniciativa del PSOE». «Es una estrategia basada en la desmesura», añadió. Y, en su opinión, es «una desmesura» que Zaplana diga ahora que lo pactado por Rodríguez Zapatero es «más inconstitucional» que el texto aprobado en Cataluña.
Respecto a la posibilidad de poder llegar todavía a algún acuerdo con el PP, indicó que su propuesta de revisar los artículos que quieran los populares es «atemporal» y están dispuestos a hacerlo en cuanto se lo pidan.
«Convendría entrar en el contenido [del Estatuto catalán] y dejar de decir que España se rompe. Pero ellos lo van a decir, aunque saben que es mentira», añadió.

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