La Coctelera

Caffè Reggio

Un lugar de encuentro, para leer juntos

31 Enero 2006

Dos entrevistas, las dos en TV, de Francisco Durán Velasco en Re_vistas de prensa

Dos espacios televisivos de los últimos días me permiten referirme a dos cuestiones que considero interesantes. Por un lado está la entrevista que Iñaki Gabilondo mantuvo en Cuatro con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; y por otro lado tenemos las llamativas decaraciones del solitario actor Pepe Rubianes en la tertulia del programa de sobremesa de TV3 El club. Es probable que resulte poco riguroso que me refiera a estos dos espisodios no habiendo visto ninguno de ellos, pero como las ciberbitácoras están concebidas para volcar impresiones lo haré de todos modos.

No vi en directo la entrevista de Gabilondo, pero de lo que he leído en las crónicas de los periódicos como de los comentarios que me han hecho algunos colegas, parece que la impresión general es que el periodista planetó una entrevista de lo más cordial, por no decir que le puso la alfombra. Insisto en que no vi el programa, pero reitero asimismo que la impresión general que me ha llegado es que Gabilondo estuvo complaciente con Rodríguez Zapatero. Este episodio me ha permitido volver a debatir con algunos colegas sobre la conveniencia de que los periodistas evidenciemos nuestra orientación política, y tengo que reiterar que a mí no me ha sorprendido que Galibondo estuviera proclive al presidente del Gobierno, pero tampoco me repele, todo lo contrario. Creo que hay ámbitos del periodismo(y esta cuestión la hemos debatido recurrente y largamente la otra editora de esta ciberbitácora y yo) en los que es indispensable desde el punto de vista ético e intelectual que el periodista no se muestre ambiguo con respecto a su orientación política. Los noticiarios de autor son uno de esos ámbitos. Todavía recuerdo la impresión inicial que me causó el anuncio Jiménez Losantos -por buscar la antítesis de Gabilondo- de que él votaría al PP. Es algo de lo que nadie dudaba, pero creo que es saludable que los líderes de opinión pongan las cartas boca arriba. Cosa distinta es un redactor de base, que, en principio, se debe a un principio de objetividad e imparcialidad mucho más nítido. Pero un periodista editorial creo que debe porque sus empresas y su audiencia así se lo demandan. Es un contrato implícito si se quiere, pero igual de válido. Además, simpatizar con una determinada opción política no necesariamente implica mostrarse servil con los dirigentes políticos respectivos. Con respecto a este extremo no me pienso pronunciar, porque no vi la entrevista de Gabilondo a Zapatero y hacerlo sería una postura demasiado laxa. Ahora bien, el que se quiera creer el discurso de la objetividad y la imparcialidad, pero todos sabemos de qué pie calza cada uno, incluido Gabilondo.

Rubianes. Tampoco presencié en directo la intervención de Rubianes ni la he visto en ningún resumen o espacio de zápin (no estoy seguro de que se incluya esta entrada el reciente diccionario panhispánico, pero ahí está), aunque tampoco me hace falta porque no es nada referido al contenido de sus declaraciones lo que quiero resaltar. Creo que estamos ante una tormenta en un vaso de agua. Es cierto que Rubianes es un histrión y que sus declararciones en TV3 no desentonan -aunque sí van un paso más allá- con su discurso habitual, provocativo y procaz en ocasiones. Desconozco si es que Rubianes se encontraba particularmente eufórico aquel día. Ahora bien, estando el clima periodístico tan enrarecido como está tras la irrupción del CAC y su embestida contra la Cope, era normal y previsible que esta emisora de radio y otros medios recaccionaran reclamando una acción reprobatoria hacia TV· y el director de "El club", Albert Om. De hecho, parece que TV3 no está muy por la labor de emitir una nota de rectificación.

Y es ahora cuando me voy a centrar en el aspecto que más me ha llamado la atención de este episodio. Me han explicado que las carcajadas del público tras la intervención de Rubianes eran de asentimiento, de empatía. Y esto sí me resulta preocupante. Supongo que es uno de los grandes triunfos de tantos años de gobiernos nacionalistas en Cataluña -antes y ahora- el hecho de que cualquier mención que menoscabe la idea no sólo de una España unitaria sino de la propia España despierta en Cataluña corrientes de simpatía de forma inmediata, lo cual resulta un tanto perverso. En este punto, cabría analizar si la posición del presentador fue la más adecuada. Entroncando con la primera parte de este artículo, a mí me parece que, habiendo leído algunos artículos de Albert Om en la contraportada del Avui, lo que pasó en el programa de TV 3 era lo que tenía que pasar.

servido por caffereggio 1 comentario compártelo

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

expect

expect dijo

Hablando de coherencia y honestidad ¿nos podría decir el Sr.Francisco Durán Velasco de qué pie cojea políticamente hablando? También así podríamos interpretar sus comentarios. Gracias.

1 Febrero 2006 | 11:41 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Lector de artículos de opinión, sobre política y economía, que cree que este mundo podría tener arreglo si dialogásemos más

Estadísticas

Fotos

caffereggio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera