LA POLEMICA INTERNACIONAL. ¿Y si las prisas de Bush por aplicar sanciones económicas a Teherán estuvieran más relacionadas con los planes iraníes de poner en marcha un mercado de petróleo en euros?

Washington tiene muchas prisas por impedir que Irán se haga con armas atómicas, pero en The New York Times han salido citados varios miembros del Gobierno de Estados Unidos que, desde el anonimato, reconocen que habrán de pasar de cinco a diez años antes de que Irán tenga una bomba atómica. El doctor Jeffrey Lewis, del Center for International and Security Studies de la Universidad de Maryland, declara que «probablemente Irán esté a poco menos de una década de desarrollar un arma nuclear». Phillip Bowring, analista de asuntos internacionales de The International Herald Tribune comenta que, «al exagerar la importancia de los progresos nucleares de Irán, Occidente está poniendo de manifiesto el retroceso de su poder en esa parte del mundo». ¿A qué vienen estas prisas? Este año habrá elecciones al Congreso en EEUU.La ciénaga de Irak, la corrupción y las escuchas telefónicas ilegales de Bush están haciendo mucho daño a las posibilidades de los republicanos. Si el Partido Republicano perdiera el control del Congreso, Bush podría correr un riesgo real de destitución.
Sin embargo, la economía marcha razonablemente bien y les mantienen a flote en las encuestas, por lo que a Bush le resulta imprescindible que no se produzca ninguna catástrofe económica de aquí a noviembre.

Algo inquietante de este tipo sí que amenaza con producirse en Irán en marzo. Es lo que Martin Walker, analista de United Press International, llama «el arma auténticamente poderosa de Irán», un arma que, según él, «podría propinar un golpe infinitamente más duro, en el fondo, a los intereses norteamericanos que la capacidad de los iraníes de fabricar una bomba atómica rudimentaria».

Son los planes de Irán, a los que no se ha dado mucha publicidad, de poner en marcha un mercado del petróleo denominado en euros, un ejercicio de mercado libre que pudiera tumbar un dólar estadounidense que baila en la cuerda floja.

Mike Whitney, de OpEdNews, explica que «el crudo está denominado en dólares y se vende o bien en el NYMEX, o bien en la International Petroleum Exchange de Londres, ambas propiedad de norteamericanos.Este hecho obliga a los bancos centrales de todo el mundo a mantener enormes reservas de dólares cuyo respaldo consista en una deuda norteamericano de 8,000,000,000,000,000,000 de dólares. El monopolio del dólar norteamericano es una pirámide perfecta». Esto permite a Bush, a la vez, bajar los impuestos a los más ricos y seguir gastando más en armamento que los veinte países que le siguen, juntos. Al Yazira ha subrayado que «la posible intervención militar contra Irán tiene que ver con el poco comentado pero muy real desafío del euro a la supremacía del dólar norteamericano como divisa alternativa en las transacciones de petróleo».

Hacer fracasar la Bolsa de Crudo de Teherán con sanciones internacionales que, de paso, congelarían la actividad económica de Irán en el exterior, podría representar para EEUU una razón más urgente, aunque no confesable, por la que apelar precipitadamente al Consejo de Seguridad de la ONU que los esfuerzos de Irán por fabricar una bomba atómica o que su verborrea antisemítica.