Habrá que esperar a hoy para conocer las reflexiones que los resultados de las elecciones palestinas han provocado en los grandes diarios del mundo, y puede que esas opiniones sugieran una línea de actuación de la que hasta el momento parecen carecer los desconcertados responsables políticos de las partes implicadas en el asunto, entre ellos los europeos. Ayer, cuando sólo se conocían los sondeos que indicaban que Hamás obtuvo un excelente resultado, los diarios, sobre todos los norteamericanos, transmitían desazón. A medida que se consolidó la hipótesis de que los islamistas habían ganado, ese sentimiento se ahondó y algunas ediciones vespertinas lo trufaron con comentarios que a veces rozaron la histeria.
El día había empezado con unas declaraciones del presidente de EEUU, Georges Bush, al diario financiero THE WALL STREET JOURNAL que no alentaban precisamente al sosiego: "Me preguntan si trataré con Hamás si esta gente logra obtener una representatividad. Mi respuesta es que no mientras no renuncien a su deseo de destruir a Israel". En la edición matutina de THE WASHINGTON POST, Glenn Kessler escribía lo siguiente: "Los resultados complican la diplomacia del Gobierno norteamericano en la región. Y también sugieren los riesgos que conlleva la campaña del Gobierno de Bush para llevar la democracia allí. Los funcionarios norteamericanos esperaban que Hamás no superara el 20% de los votos. 'The Washington Post' contaba el domingo que Estados Unidos, en las últimas semanas, había gastado dos millones de dólares en apoyar a la Autoridad Palestina, y por extensión a Al Fatá, en una campaña que suponía una implicación norteamericana oculta. Ayer, funcionarios del Gobierno reconocían que Hamás podía llegar hasta el 40% de los votos".
Por la tarde, ese mismo diario informaba de que los comentaristas de las ediciones en internet de los diarios israelís hablaban de "terremoto" en Palestina, y que muchos de ellos acusaban a Bush de haberlo provocado. Así lo hacía Aluf Benn de HAARETZ: "El Gobierno de Bush ha insistido en que debían celebrarse las elecciones palestinas, y ha preferido promover la democracia en el mundo árabe en lugar de luchar contra el terror. Los resultados confirman que Israel tenía razón al advertir a Estados Unidos de que unas elecciones libres en el mundo árabe darían la victoria a los islamistas. ... Puede que Hamás renueve sus ataques suicidas o que adopte una nueva actitud política. Pero la mayoría de los israelís están mucho más interesados en el peligro de ataques suicidas que en la composición del Parlamento palestino".
Y para terminar, lo que ha escrito Gilles Paris en LE MONDE, diario que anticipó que Hamás podía ganar y que el mundo no se hundía por eso, posición muy similar a la del FINANCIAL TIMES: "Si la victoria de Hamás se confirma, los islamistas tendrán todas las cartas en la mano. Pero muchos responsables occidentales no se felicitarán por esa alternancia política sin precedentes en Oriente Próximo. ... La primera consecuencia, en el exterior, podría ser una congelación diplomática y política total. La congelación de la ayuda internacional tendría consecuencias inmediatas sobre una Autoridad Palestina al borde de la quiebra, y no está claro que eso interese a Israel".

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