En política yo sólo soy un espectador, un mirón, ese que sin jugar presencia la partida, pero frecuenté los garitos y conozco la suerte del principiante que nada tiene que ver con la del maestro.Parecía que Zapatero no sabía tener las cartas, pero no lo pelaban; ganó a un burlanga de venta, a un killer de cantina, empezó a darle aire al catecismo y hasta lo compararon con Suárez. Ignacio del Río, que es tan inteligente que ha dejado la política a gente con menos luces, ha dicho que el pacto del domingo ha convertido al «bobo solemene» en la segunda versión del tahúr del Misisipí.Lo explica en Estrella digital elogiando el dribling de Zapatero en la jugada maestra: se ha apeado del troncomóvil de los picapiedra de ERC, ha reducido el término nación a una declaración expositiva, ha propuesto una financiación no anticonstitucional, ha ocupado el centro político, ha puenteado a Maragall y ha colocado el balón en el campo del PP. Hace 10 días se hablaba de un plan B para desahuciarlo y ahora se habla de él como si fuera el Cabezón de León.
Así que el atolondrado con el rictus y sonrisa de los omelka, lo que en realidad ponía, a la entrada de la leonera, era cara de póquer. Fue a la partida sin nada, sin un puto as en la manga, con K-ocho, jugando al farol, al flush, como se dice en las barcazas del Misisipí, donde, por cierto, nunca estuvo Suárez porque se estaba tragando las hostias al lado del almirante. Zapatero llegó al garito interpretando el papel de tahúr zurdo y ha salido despreciando a los pelados. Los jugadores dicen que un hombre sin dinero es un bulto sospechoso y así ve Zapatero a los habitantes de Extremadura y de Andalucía, después de enfrentarse con Cabezón de Tarragona, Josep piernas muertas, Artur, el Guapo y Duran, la Hormiga, en un largo maratón de humo y cigarrillos. En la ley seca, aumenta el vicio.

Se jugó el presupuesto, las escrituras, el Palacio Real, el edifico de Ferraz, el de Moncloa, la Presidencia del Gobierno y unas tierras que heredó de su abuelo en León. Y salió vivo del saloom.Salió vivo, sin un disparo, aunque entrampado. Pero no firmó billetes sino recibos. Luego volverán los acreedores de la lista de pufos y es sabido que los prestamistas cortan las orejas y hacen, como los cogoteros, sacan la lengua por el cuello y la ponen por corbata a los que no pagan las deudas.

El segundo envite de Zapatero se lo juega en el Hotel las Rejas, es decir, en Villagarzón, en el maco. La tregua de ETA que parece inminente. El resto o fichas de los etarras son la alternativa KAS: Navarra, autodeterminación, amnistía, legalización partidos abertzales. Estos puntos no quieren ganar dinero porque ya lo lograron en el cupo. Ahí, el tahúr se la juega. Este vuelo no es para membrillos.