Casi con seguridad la oferta será rechazada, de Robert Fisk en La Vanguardia
¿Es realmente él? Casi con seguridad. Pero entonces, ¿por qué sólo hemos tenido sonido? ¿Por qué no una grabación de vídeo? ¿Está enfermo? Así es, señalan las acostumbradas servicios de inteligencia estadounidenses... Se trata de la misma vieja historia que nos cuenta Ossama Bin Laden en su gruta o junto a ella, o incluso en un sótano, grabada en cinta casi con seguridad por teléfono desde un lugar mucho más distante. La seguridad - y no la enfermedad- es el factor que decide en cada momento su modo de comunicarse. Nosotros bombardeamos e invadimos Afganistán para dar con Bin Laden y luego combatimos y morimos en Iraq para exterminar a sus partidarios... pero sigue esquivándonos, amenazándonos, mofándose de nosotros.
Nosé durante cuánto tiempo puede dudar esta locura, este sin sentido. El presidente Chirac nos advierte que Francia es uno de los países que podría hacer uso del arma nuclear en caso de ser atacada. ¿Contra quién?, me pregunto. Estados Unidos hace trizas a niños pakistaníes sosteniendo que ha exterminado a cinco hombres en busca y captura incluido un experto en explosivos. Sin embargo, no hay pruebas en absoluto. Ossama Bin Laden afirma que Estados Unidos volverá a ser atacado a menos que se avenga a una tregua en las guerras libradas en Afganistán y en Iraq. ¿Pero no se daba por sentado que estábamos ganado la guerra contra el terrorismo? ¡Oh. no!, nos dicen los expertos. Bin Laden y Al Qaeda están perdiendo y por eso buscan una tregua. Un resquicio de esperanza...
Se juega una partida, evidentemente. Bin Laden no tiene intención de dar por finalizada su propia guerra, ni tampoco Bush ni Blair. El ofrecimiento de Bin Laden - casi con seguridad- será rechazado. Él quiere que Bush y Blair lo rechacen. Y a continuación, tras el próximo ataque, llegará la siguiente grabación. ¿Veis lo que sucede cuando rechazáis nuestro cese el fuego? Os lo advertimos. Y nosotros preguntaremos: ¿es realmente él? ¿Por qué, entonces, no tenemos cinta de vídeo? Nunca en la historia tantos hombres buscados han enviado imágenes, mensajes y cintas de vídeo desde su oculto escondrijo. Tal vez Tito fue la última figura de tiempos de guerra que se movía entre sus enemigos expresándose libremente y dejando que le fotografiaran... La ironía, naturalmente, estriba en este caso en el hecho de que Bin Laden, en parte, resulta irrelevante.
Él fundó Al Qaeda. Su logro -que sus palabras deben verse y entenderse en su contexto- es redondo, completo. ¿Por qué molestarse ahora en darle caza? Sería un poco como detener a los científicos nucleares de todo el mundo tras el descubrimiento de la bomba atómica. Ha nacido el monstruo. Ahora hemos de enfrentarnos a Al Qaeda...
En fin. Siguen diciéndonos que los servicios de seguridad estadounidenses no han evitado un ataque y que lleva tiempo disponer las necesarias operaciones... "Mejor será -advierte Bin Laden- que no combatan a los musulmanes en su propia tierra. No tendríamos inconveniente en ofrecerles una tregua justa a largo plazo... para que podamos edificar Iraq y Afganistán".
Olviden por un instante el hondo cinismo subyacente a este mensaje -deconstruir los propósitos y objetivos de los chiíes de Iraq parece ser una de las metas de la insurgencia iraquí-: revela también uno de los viejos temas recurrentes de Bin Laden, la idea de que estas guerras destruirán Estados Unidos. Añádase que "no hay ninguna deshonra en esta solución dado que impide que se malgasten miles de millones de dólares en beneficio de los mercaderes de la guerra"...
Se trata, casi punto por punto, de las mismas expresiones e ideas que empleó Bin Laden al dirigirse a mí la última vez que nos reunimos. "Los norteamericanos -dijo entonces- serán destruidos", sin reparar en el hecho de que la guerra alimenta los motores de una superpotencia económica. Es como si ambas partes de este conflicto se nutrieran a su vez de fantasías e ilusiones... Bush y Blair siguen diciéndonos que las cosas marchan mejor en Iraq cuando todos sabemos que están empeorando.
La anarquía se enseñorea de este país, desde Mosul, en el norte, a Basora, en el sur. ¿Cómo dice? ¿Cadáveres de estadounidenses de regreso a casa, a Estados Unidos? Muy sencillo: no permitir que la prensa saque fotos de los ataúdes. ¿Bombas en Londres? Ninguna relación con Iraq, nos dijo un infeliz Blair en julio. Ahora hay un sitio en internet en español en las páginas de la Casa Blanca. ¿Por qué? ¿Porque a los españoles les interesa la guerra que abandonaron sus fuerzas armadas? ¿O es porque tantos y tantos soldados estadounidenses que mueren en Iraq son hispanos? Y ahora he aquí que Paul Bremer - el igualmente desventurado y patético procónsul estadounidense en Bagdad- nos cuenta que esas mismas tropas españolas contribuyeron a la revuelta en Najaf porque no cumplían con su deber en Iraq... Más absurdos... El factor desencadenante de la revuelta fue la rabia personal de Bremer por un ataque contra él en un minúsculo periódico musulmán chií que él ordenó clausurar (en una orden en un árabe horrible y lastimoso). Es, además, lo que motivó que Moqtada Al Sadr luchara contra los estadounidenses.
Y así proseguimos sin descanso... Acúsese a los combatientes extranjeros -aunque da la casualidad de que 158.000 de ellos en Iraq visten uniforme estadounidense-, acúsese a Siria, acúsese a Irán... Y, por supuesto, a España. Acúsese a quien no esté con nosotros.
La verdad es que será menester contar con la ayuda de Irán y de Siria para sacar a Estados Unidos y a Gran Bretaña de esta deshonrosa aventura. Y, pese a ello, ¿qué estamos haciendo en realidad? Poner las peras a cuarto a Irán diciendo que intenta fabricar armas nucleares. ¿Y por qué a Irán? ¿Por qué no a ese otro país islámico infinitamente más inestable llamado Pakistán que de hecho posee armas nucleares? Bueno... naturalmente porque su dictador, el presidente, el general Pervez Musharraf, está de nuestra parte . ¿Por qué no atacar a Corea del Norte, cuyo líder encarna y simboliza mayor inestabilidad que cualquier clérigo iraní? Pues porque también cuenta con armas nucleares.
En Afganistán, los talibanes están de regreso paulatinamente... Fuera de Kabul, las mujeres visten el burka. ¿Pero no se nos dijo que se lo iban a quitar? ¿No eran ahora libres las mujeres afganas? Cada vez mueren más soldados estadounidenses en Afganistán. ¿No era que habían ganado la guerra?
Canadá acaba de distribuir sus fuerzas de pacificación, enviando un batallón a Kandahar para luchar contra los talibanes y Al Qaeda. ¿Qué hacen ahora las tropas canadienses en operaciones de combate? ¿Qué riesgos representa este factor para un país como Canadá que se mantuvo aparte de la invasión y ocupación de Iraq?
Hace tan sólo pocos meses Bin Laden nos bombardeaba con explicaciones de los ataques y atentados de su movimiento. "Por qué nadie ha preguntado -dijo- por qué Suecia no ha sido atacada?".
Así que - presumo- cabe temer que se produzcan más ataques contra Estados Unidos, más bombardeos, más capítulos de la guerra contra el terrorismo. Y nosotros, en Occidente, seguimos sin dar con la manera de acabar con esta guerra. ¿Qué tal si reflexionáramos sobre la posibilidad de obrar con justicia en Oriente Medio? ¿Sobre la posibilidad de levantar el velo de la injusticia que ha pesado como una losa sobre la región durante muchos decenios? Probablemente, a los musulmanes les encantaría disfrutar de una pizca de la democracia que -sostenemos- intentamos exportarles... También alguna ración de derechos humanos a la venta en las estanterías de nuestros supermercados occidentales... Pero también, a no dudar, querrían otra clase de libertad: ¡libertad respecto de nosotros!
Y eso es lo que -según parece- no vamos a darles. Así que la guerra continúa. Y alerta, por cierto, por lo que se refiere a nuevas cintas grabadas, a más amenazas, más muerte.
Traducción: José María Puig de la Bellacasa
© The Independent 2006
