Una de las frases favoritas que suelo comentar a mis alumnos para mostrarles el cambio que se está produciendo en los medios de comunicación es: «Los ciudadanos, antes denominados audiencias». En ella se condensa el nuevo rumbo de denominación que está cogiendo el periodismo digital. Es el paso hacia el ‘‘periodismo del ciudadano’’, ya que los contribuyentes también pueden acceder ahora a comunicar rápidamente y con tanta o más potencia que los medios de comunicación de las grandes corporaciones. El ciudadano está pasando ya a ser emisor y aún muchos no son conscientes del cambio. Los teléfonos móviles que permiten mensajes multimedia MMS, enviar fotos e emails e incluso grabar en vídeo, las cámaras de vídeo que graban en MPEG-4 para ser todo emitido al instante en grandes plataformas de almacenaje en red del tipo Flickr, Mefeedia, Current.tv... Todo queda almacenado con etiquetado y posibilidad de ser sindicado en RSS o Atom, al alcance de todos y para todos. Eso es el periodismo participativo que ya ha empezado a dar sus primeros pasos y que la web semántica hará suyo para darle más importancia de la que tiene hoy en día. Televisiones en cadena en EE.UU. están cambiando hacia el modelo participativo de muchos video-reporteros para hacer que la ciudadanía sea emisora en el devenir informativo diario. Mefeedia, por ejemplo, ha sido capaz de crear ya un red de 2580 video-bloggers con más de 100.000 vídeos grabados en sus servidores. También se trata de dar a los periodistas en nómina la opción de ser ellos mismos los productores, realizadores y editores de sus propios video-reportajes; con ello quedan a la par muchos extraordinarios ciudadanos que ejercen de informadores con voz propia y los integrantes de la profesión periodística que hasta ahora han vivido del modelo basado en la ‘‘lectura de noticias’’, modelo pasivo del consumo de información que ha propiciado la televisión analógica principalmente. De leer y ver en la caja tonta, el ciudadano está pasando a ser el realizador y emisor de la información. Creo y consumo, creo y comparto, creo información y soy partícipe de la de otros con mis comentarios.

Este año pasado, emisoras de televisión por cable como New England Cable News (Boston.com) han abierto sus puertas a los ciudadanos denominados ‘‘vbloggers’’ o vídeo-emisores de infobitácoras. O sitios web como el del líder de este modelo Dan Gillmor, que invitan a que con un click los ciudadanos se conviertan en emisores de información desde su plataforma en la bahía de San Francisco (Bayosphere.com). Cada vez son más los periódicos que crean granjas de sitios web para dar la voz al ciudadano también en Europa. Los periódicos gratuitos en castellano que existen en el País Vasconavarro también se han pasado en gran medida al modelo participativo en su presencia en la Red. Al igual que hace cuatro o cinco años había personas que nos tachaban de apocalípticos a los que vimos en los periódicos gratuitos metropolitanos un modelo de negocio, hoy es el día en que la empresa noruega Schibsted, ha demostrado que lo gratuito puede desbancar a muchos medios de la galaxia Gutenberg que no han sabido progresar. Una empresa local noruega nacida para desarrollar el periodismo gratuito es implensable, al igual que el Software Libre, que pueda tener sus modelos de negocio y se convierta en uno de los grandes medios de comunicación. Lo gratuito también vende y mucho. Los tiempos cambian y nuevos hábitos de consumo aparecen con las nuevas tecnologías.

Los hábitos de consumo en los nuevos medios de comunicación se establecen en un período muy corto de tiempo. Si el pasado siglo necesitamos 20 años para alcanzar un millón de usuarios de teléfono, esa misma cantidad de usuarios de televisión digital se ha conseguido en tan sólo dos años en EEUU. La rápida transformación de Internet (en la proporción equivalente de un año de desarrollo frente a 10 años de vida humana), el consumo de contenidos por telefonía móvil, el éxito de los infomediarios como Google News que sin redacción alguna superan en creces a los grandes media establecidos en la Red, etc. Todo ello nos obliga a reaccionar rápido y viendo hacia donde caminan los consumos de los usuarios. Son usuarios que ahora pasan a ser emisores con gran facilidad. Son usuarios a los que ya no se les puede engañar con aquello de que «el ciudadano no tiene la credibilidad de un periodista profesional». Después de los muchos errores que ha tenido los llamados medios de comunicación profesionales (basta con recordar a aquel pseudo-profesional del New York Times que inventaba las informaciones desde su propia casa), poco van a poder hacer los que aún no ven que las plataformas informativas avanzadas crean múltiples voces. Las grandes granjas de weblogs, las plataformas de IPTV con video on-demand a raudales, los sitios web con almacenamiento inteligente de contenidos... esos pueden ser los triunfadores de la Era de la emisión Digital de la información.

Caminamos hacia el usuario que se familiariza más y más con la interacción. El éxito de Internet nos trae esa lección, porque la Red no es caja tonta como la televisión analógica en la que ni siquiera el zapping ha hecho que los usuarios aprendan a profundizar en el uso de los interfaces. El éxito del email tendrá también un parejo en las plataformas semánticas de la web 2.0 en unos cuantos años, llevándose con él todo el campo informativo de servicios de contenido en red. La convergencia hacia la red está aún en su inicio. Pero la simple adopción del VDSL de 52 MB de bajada por el protocolo Internet como sustituto del ADSL de 1 MB de hoy en día nos da pistas de hacia dónde tenemos que ir. La TDT que está a punto de venir también tendrá sustituto en los ‘‘servicios red multimedia’’, porque pasaremos del multimedia en red a la red multimedia omnipresente en el hogar y en movilidad; de las televisiones terrestres centralizadas al gateway o puerta de red con nuestra identidad vigilada por el gran hermano.

Gorka J. Palazio es emisor de contenidos web y profesor de la Universidad del País Vasco.