Globos sonda, de Ricardo V. Montoto en La Nueva España
Hace unos días, entre el barullo de noticias regionales, se coló una información relativa a la posibilidad de crear un impuesto para sufragar la nueva televisión regional, más conocida como Teletini, por el empeño de este Gobierno y su presidente en dilapidar un buen montón de millones para poder presumir de canal propio. Ya sé que casi todas las autonomías tienen su televisión, pero no creo que sea razón suficiente para semejante esfuerzo presupuestario, y más cuando la experiencia nos dice que todos los canales autonómicos son ruinosos y los números evidencian que Asturias está a la cola del desarrollo, hecho que haría recomendable destinar el dinero a lo realmente necesario.
Me sobresalté cuando leí que unos expertos planteaban el «impuesto Teletini», y ya comenzaban a brotar los cagamentos cuando caí en la cuenta: «Claro, hombre, esto sólo es un globo sonda», me dije. Y, ciertamente, me tranquilicé al reconocer en la noticia los elementos característicos del globo sonda, archiconocida estrategia que utiliza el político consistente en provocar la alarma del ciudadano con algo tan grave como falso para posteriormente propinarle un sopapo menos grave, pero completamente cierto, que es tomado por el pobre administrado como un mal menor, y hasta algo bueno comparado con lo primero que se le dijo.
De hecho, yo mismo utilizaba este sistema con mi madre con notables resultados. «Mamá, tengo que comprar un trigémino hiperbólico que cuesta 20.000 pesetas». La noticia ponía a mi sufrida madre al borde del patatús. Y era entonces cuando uno decía lo de «qué va, que es broma; sólo necesito mil duros». Ella pasaba del telele a la alegría y yo había logrado mi objetivo. Todos tan contentos.
No creo que exista el propósito de hacernos víctimas de un impuesto directo para pagar el caprichito de la Teletini, lo que no significa que no nos vayan a sacar las perras. Lo harán de un modo más sibilino, pero igualmente eficaz.
Una cosa está clara: aquellos que aún creen que la nueva televisión autonómica es un avance que, además, podrá ser vista sin pagar por ello, están completamente equivocados. Lo vamos a pagar. ¡Vaya si lo vamos a pagar!
