Ignacio Ramonet, Serge Halimi, Enrique Bustamante, María Luisa Humanes, Edgar Roskis, Jacques Bouveresse, Ferndo Quirós, Eric Klinenberg, Pierre Musso, Félix Ortega, Manuel S. Jardí, Enric Bastardes, Pierre Lazuly, Francis Pisani, Dan Schiller, Xosé López, Henri Maler, Ferran Montesa,
Perro no come perro. La crítica a los medios de comunicación no tiene buena prensa. Observatorios, medios alternativos, prensa artesanal o militante... formulan propuestas diferentes sobre el hecho informativo o los focos desde donde irradian los menús de noticias y opiniones que a diario llenan las supuestas demandas destinadas a resolver la vieja cuestión ¿Qué pasa en el mundo? La mirada crítica incomoda. La prensa se percibe como uno de los actores esenciales en el equilibrio de cualquier régimen democrático.
El periodista investiga, critica, denuncia los "problemas de la sociedad": aquellos que los poderes públicos y los actores políticos han abandonado, delegado, ignorado o renunciado. La información suple las carencias institucionales. La prensa, no obstante, pone poco ardor en criticarse a sí misma, y soporta peor aún que otros lo hagan. A las instituciones políticas o económicas les importa menos invertir en el rigor de los medios, que en su control directo o desarrollando estrategias de comunicación más o menos sofisticadas. En este contexto los movimientos alternativos invitan a una reflexión sobre la posición que los media ocupan en la sociedad.
Que los medios de comunicación atraviesan un período difícil, sujeto no sólo ni exclusivamente a los vaivenes tecnológicos y los nuevos hábitos que se derivan, no es un secreto. La caída de ventas en la prensa escrita es una muestra y no se circunscribe únicamente a nuestro país. Dentro de la Unión Europea la cifra de periódicos vendidos a diario es inferior en un millón de ejemplares respecto al escenario existente 10 años atrás. Las causas, parte de ellas al menos, hay que buscarlas en las transformaciones sociales y cambios en los hábitos de consumo -también informativo- acontecidas en los últimos años. Esta mutación ha afectado a los conceptos básicos del periodismo vigentes desde finales del siglo XIX hasta bien entrado el último tercio del siglo XX.
En este número de EL PUNTO DE VISTA proyectamos una panorámica actual de los medios de comunicación: los entresijos mercantiles, las dependencias políticas, la absorción de los intelectuales, los efectos de las concentraciones económicas y el aumento de la precariedad entre los profesionales, el papel de los medios en los movimientos sociales, la confusión y el espectáculo que brinda el universo audiovisual... Pero también la otra cara de la actividad informativa. Hemos reunido en cuatro capítulos y más de cien páginas los
análisis de colaboradores habituales de la edición internacional de Le Monde diplomatique, con otros inéditos de la edición española, para examinar las cuestiones clave y observar sus consecuencias en nuestro contexto. Ignacio Ramonet nos introduce en las causas, tanto externas -prensa gratuita, irrupción de Internet...-, como internas: pérdida de credibilidad, concentraciones empresariales...
El primer capítulo plantea el Descrédito creciente de los medios de comunicación. El profesor Enrique Bustamante escribe sobre la transparencia de la información en España, a partir de la manipulación informativa perpetrada durante los trágicos acontecimientos del 11-M en Madrid. María Luisa Humanes nos ilustra sobre el estado de la enseñanza del Periodismo en España. Edgar Roskis expone el esplendor y decadencia del periodismo audiovisual, y Jacques Bouveresse nos acerca al punto de vista de Pierre Bourdieu sobre el papel de los intelectuales en los medios de comunicación.
El segundo capítulo aborda las Concentraciones conservadoras. A principios de los ochenta el discurso establecía: para frenar la propaganda oficial, para que la libertad de prensa y de las ondas se instaure, hay que romper los monopolios públicos, dejar intervenir a la competencia, al mercado libre de las ideas. Tras veinte años de desreglamentaciones en los países occidentales, un reducido número de multinacionales controlan la información y la cultura; los movimientos sociales son menospreciados; los periodistas regresan a la precariedad.
¿Misión cumplida?
Fernando Quirós estudia "La Concentración acelerada en España", Eric Klinenberg hace lo propio con respecto a los Estados Unidos y Pierre Musso refiere el conflicto institucional en Italia. Enrique Bustamante analiza "La última batalla por un auténtico servicio público en España". El periodista Manuel S. Jardí observa el espejismo de la prensa gratuita y Félix Ortega subraya el difícil equilibrio informativo. Enric Bastardes advierte sobre el pulso por el derecho a la información.
El tercer capítulo se dedica a la Ofensiva Internet. Hasta 2001 un maremoto especulativo creció a partir de nociones del tipo "comunicación en red" o "nueva economía", que pretendían reinventar todo y venderlo de otra manera. Un crack bursátil enfrió los entusiasmos. Pero el deseo de constituir sus propias fuentes de información y documentación, juzgadas más fiables que los medios de comunicación tradicionales, permite pensar en Internet como un instrumento apreciable. El orden social y el orden mundial, contrariamente a los peores augurios, no han resultado demasiado afectados. Ignacio Ramonet plantea las consecuencias del nuevo orden Internet. Piere Lazuly nos explica cómo se ve el mundo según el motor de búsqueda más extendido: Google. Francis Pisani nos ilustra sobre La locura de los ‘weblogs' que invade la Red. Dan Schiller repasa la crisis mundial de las telecomunicaciones.
Concluye el monográfico con un capítulo dedicado a las Resistencias. Millones de personas se movilizan contra la concentración de la información. Henri Maler lo explica en Frente al orden mediático; Eric Klinenberg nos habla de un movimiento contra el orden mediático y Serge Halimi, de los periodistas de combate.
Xosé López recorre la prensa alternativa e Ignacio Ramonet nos introduce el concepto de la prensa como Quinto poder, tras el cambio de paradigma que impone la globalización liberal a partir de la vieja percepción de cuarto poder. Incorporamos un complemento de bibliografía y sitios Internet, seleccionados por Enrique Bustamante.

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