Un par de argumentos, de Juan Neira en El Comercio
El eurodiputado Salvador Garriga, quizás el político asturiano que lleva más tiempo trabajando en la Unión Europea, discrepa radicalmente del balance realizado por el presidente del Principado sobre el presupuesto comunitario. Álvarez Areces declaraba, a EL COMERCIO, que Asturias será la segunda región que reciba más fondos de cohesión, pero Garriga asegura que no sólo perderemos 700 millones en fondos estructurales, sino que también cederemos cerca de 200 millones en fondos de cohesión. La pérdida de fondos de cohesión y fondos estructurales es generalizable a toda España, Asturias incluida. Desde que se planeó la ampliación de la UE a otros diez países, en ningún momento los gobiernos de Aznar y Zapatero pusieron en duda que fuese posible detener esa minoración de recursos.
La diplomacia no puede contradecir las matemáticas, y en la UE de los 25 no es España una nación desfavorecida ni Asturias es una región que necesite de forma prioritaria la llegada masiva de recursos.
El presidente Areces se acoge a la promesa de Zapatero para recibir más fondos de cohesión que compensen la pérdida de fondos estructurales, y es posible que funcione en alguna medida ese mecanismo de reequilibrio, pero no se pueden desnaturalizar los fondos de cohesión dándoles una proyección meramente regional, porque no lo permite Bruselas y además perderían eficacia. Hay que asumir la pérdida de fondos con naturalidad, como corresponde a un territorio que ha progresado y que está asociado a otros países y regiones mucho más necesitados.
Ahora bien, las matemáticas rigen para los gobiernos del PP tanto como para los del PSOE. No había una sola posibilidad de detener la pérdida masiva de recursos por la vía de crispar la cumbre europea. Carecemos de un argumento sólido para apelar a otra distribución de recursos. Con los números en la mano, a España no le correspondía ni un euro del fondo de cohesión y Asturias estaba a punto de ser una región 'Objetivo 2', así que el resultado final es bastante equitativo. Quizás se pudo conseguir algo más, pero muy poco más. A los que dicen que Aznar hubiera vetado ese presupuesto hay que preguntarles con qué argumentos. La respuesta será tan lógica como contundente: con un par.
