La Junta General del Principado se posicionó sobre el Estatuto de Autonomía de Cataluña. El PP presentó una proposición no de ley de rechazo al proyecto catalán y los socialistas se apresuraron a registrar otra propuesta para garantizar una declaración institucional acorde con la postura del Gobierno de Zapatero. Las dos iniciativas se trataron en el mismo Pleno.

El PP lleva a cabo una campaña en España para que todo tipo de instituciones expresen su oposición al 'Estatut'. La pretensión de este partido es que el Congreso de los Diputados rechace de forma radical el proyecto aprobado por el 'Parlament', por ser anticonstitucional, y debido a ello no sea admitido a trámite. Eso es lo que ocurrió con el 'Plan Ibarretxe'. Sin embargo, los socialistas quieren negociar la propuesta catalana, por la vía de presentar en enmiendas al articulado. Al parecer, en La Moncloa se estima que serán ochenta los artículos que serán modificados. Estas dos estrategias, de alcance nacional, se concretaron en la Junta General del Principado; la propuesta del PP quedó rechazada, mientras que la proposición socialista obtuvo el respaldo de la Cámara.

Hubiera sido deseable que la Junta debatiese una sola propuesta, que tuviese un texto sencillo y el apoyo unánime de los diputados. La defensa de los intereses de Asturias no requiere demasiados matices y es mejor simplificar la declaración parlamentaria para que sea conocida y respaldada por todos los asturianos. No creo que el PP haga una campaña tremendista con el 'Estatut', aunque quizás incurran en ese defecto algunos sectores que acompañan al partido de Rajoy. Es probable que haya razones fundadas para negarse a tramitar el proyecto, pero tampoco pasa nada por discutirlo pormenorizadamente si se mantienen criterios firmes. Al final, el PP va a tener que acogerse a esta vía y presentar enmiendas artículo por artículo. El único peligro estriba en que el PSOE o el PP primen su táctica partidista sobre los intereses nacionales y, en vez de formar una alianza constitucional contra las veleidades catalanistas, opten por enfrentarse entre ellos. La bronca de ambos en la comisión parlamentaria del 11-M puede repetirse con el 'Estatut' en el Congreso de los Diputados.