La Coctelera

Categoría: El Mundo

Los ricos del 'ladrillo' desentierran el hacha, de Baltasar Montaño en Nueva Economía de El Mundo

Mientras todos los ojos están puestos en el asalto del 'ladrillo' al negocio eléctrico, han vuelto los 'fantasmas' de siempre del sector constructor: las encarnizadas luchas entre familias, ahora revitalizadas en forma de querella criminal de Luis del Rivero contra Rafael del Pino por el sobreprecio que supuestamente tuvo que pagar por hacerse con Europistas.

Esto vuelve a tener salsa, vuelve a parecerse a los antiguos tiempos, a las luchas que siempre han estado ligadas inevitablemente al sector de la construcción y que las grandes familias nunca olvidan». En estos términos se felicitaba esta semana un viejo del lugar (no le disgusta que le llamen así, siempre y cuando se mantenga su anonimato), perfecto conocedor del sector de la construcción, al ser consultado sobre la querella criminal presentada por Luis del Rivero, presidente de Sacyr Vallehermoso, contra Rafael del Pino, presidente de Ferrovial, y varios directivos de Cintra, Isolux, Caja Castilla-La Mancha y Caja Duero, en la guerra por el control de la concesionaria Europistas.

Y se felicitaba porque «éste es el sector en estado puro que yo conocí, en el que los grandes ejecutivos pactaban por la mañana una UTE [Unión Temporal de Empresas] con sus competidores y esa misma tarde no dudaban en lanzar una operación hostil de compra por sorpresa sobre uno de ellos, o llevarle ante la Justicia por cualquier otra operación». Es el sino de la construcción, la gran paradoja, todas las empresas pactan con todas para las grandes obras y concursos públicos, pero siempre pendientes y temerosos del ataque por la espalda del contrario.

Y claro, nuestro viejo experto disfruta porque en los últimos tiempos los grandes prebostes de la construcción han desvirtuado esta tradición al trasladar las guerras a sectores como el eléctrico o el petrolero. Así que la batalla judicial de imprevisibles consecuencias abierta por Del Rivero contra Del Pino vuelve a poner las cosas en su sitio, devuelve al sector ese leitmovit de los grandes tiempos, aquéllos de los primeros años 90 en que un Rafael del Pino padre se lanzaba de forma hostil al asalto de Cubiertas, y un imparable José María Entrecanales le ganaba por la mano. Ejerciendo de caballeroblanco de la víctima, se hizo con ella, la fusionó con Entrecanales y creó Necso (el germen de la actual Acciona), para desgracia de los Del Pino.

Son estas grandes batallas familiares en torno al ladrillo las que hacen las delicias del sector y las que dan para aderezar largas conversaciones de palco de campo de fútbol, especialmente del capitalino, comúnmente conocido por dar cobijo en las tardes de domingo a más que milmillonarios (hablamos en euros), tanto de antiguo (Florentino Pérez, José Manuel Entrecanales, Juan Miguel Villar Mir...) como de nuevo cuño (Luis del Rivero, Fernando Martín...).

Aunque las guerras del ladrillo ya no son lo que eran, hay un selecto elenco de ellas que mantienen en tensión al sector: los Entrecanales acaban de abandonar FCC, tras más de tres años de batalla con Esther Koplowitz para entrar en el consejo; la familia catalana Sanahuja sigue instalada en calidad de enemigo interno en el capital de Metrovacesa, en dura pugna con su presidente, Joaquín Rivero; y Luis del Rivero acaba de servir en frío su venganza por la operación de Europistas. Y para sorpresa de los afectados, lo ha hecho por la vía penal, lo que demuestra que a Del Rivero le ha dolido, y mucho, haber pagado cara la compra de Europistas.

El pasado 1 de diciembre, nada más terminar la Oferta Pública de Adquisición (OPA) por la que Sacyr Vallehermoso se hizo con el 91% del capital de Europistas, Del Rivero y su equipo jurídico presentaron una querella criminal en el Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional contra un grupo de ejecutivos de Cintra, Isolux, Caja Castilla-La Mancha y Caja Duero.

La querella iba con nombres y apellidos, pero sobre todos ellos resaltaba uno muy concreto, Rafael del Pino Calvo-Sotelo, presidente de Ferrovial y de Cintra. «Va a por él, para dar mayor trascendencia a la historia», destacan fuentes del entorno de Ferrovial. Del Rivero ha dejado claro que quiere enfrentarse directamente con el máximo responsable del grupo Ferrovial, aunque haya sido su filial Cintra la que haya participado directamente en la operación de Europistas.

Del Rivero acusa a Del Pino, a Luis Delso, presidente de Isolux Corsán, a su vicepresidente, Luis Gomis, a su consejero delegado, Antonio Portela, al vicepresidente ejecutivo de Cintra, Juan Béjar, al consejero de Cintra, José María Pérez Tremps, y a los responsables legales de las dos cajas de ahorros de los delitos de «maquinación para alterar el precio de las cosas, estafa y otorgamiento de contrato simulado».

Contrariamente a lo que ha ocurrido en las otras guerras recientes (Entrecanales contra Koplowitz y Sanahuja contra Joaquín Rivero), en las que las principales pugnas judiciales se han librado por la vía civil

© Mundinteractivos, S.A.

Un equilibrio inexistente, de Tom Burns Marañón en Nueva Economía de El Mundo

A los políticos, a todos, les cuesta muchísimo asumir errores y les cuesta todavía más responsabilizarse de los errores que comete su departamento y que ellos, ajenos al día a día, pueden perfectamente desconocer. La regla de oro es negar cualquier atisbo de negligencia/incompetencia y Magdalena Alvarez, ministra de Fomento, no iba ser una excepción cuando compareció en el parlamento para dar cuenta de la crisis de Air Madrid. Aprendió bien la narrativa que le tocaba: se retiró el certificado que permitía operar a la aerolínea cuando los inspectores comprobaron que las carencias, ya denunciadas, en la gestión del mantenimiento de los aviones de Air Madrid no habían sido subsanadas. El reproche generalizado fue que se debió haber actuado antes y es aquí donde, siguiendo la transcripción de su comparecencia, la ministra dijo algo como mínimo preocupante: «Hemos buscado el equilibrio para compatibilizar la seguridad con la viabilidad de la empresa [Air Madrid]... sólo tomamos la decisión cuando tuvimos constancia de que la situación no era reconducible. ¡Iban de mal en peor!».

Puede que la ministra se expresase mal pero esta afirmación, leyéndola en frío, me llamó la atención. Resulta muy chocante esta búsqueda de un «equilibrio». El sentido común le dice a uno que la viabilidad de una aerolínea, como la de cualquier negocio, tiene que ver con su plan financiero y su cuenta de resultados. La seguridad no entra para nada en esta ecuación: si la flota de una aerolínea no pasa holgadamente todos los controles, cuantos más exigentes mejor, que contempla la seguridad aérea, esa flota sencillamente no despega. No hay «equilibrio» que valga y la viabilidad de un negocio es algo que compete exclusivamente a los accionistas del mismo. La aviación civil se encuentra en proceso de profunda transformación. Pero la seguridad es inmutable.

© Mundinteractivos, S.A.

'Winners' y 'losers' de 2006 ante el año del cerdo de fuego, de Carlos Segovia en Nueva Economía de El Mundo

DINERO FRESCO

Comienza el año que en el calendario chino es el del cerdo de fuego y que cierra un ciclo zodiacal. El poder económico se prepara para un año aún boyante y en el que habrá cambios, especialmente para las cajas de ahorro, con un Solbes y un Rajoy de acuerdo en despolitizarlas. Puede ser también el año de la nueva Endesa alemana y de una Iberdrola que pesca hasta en EEUU.

Si excluimos el drama de la T4 que ha emborronado el final del año, los ganadores y perdedores de 2006 están claros. No todos en la clase empresarial pueden estar tan animados como el ejecutivo mejor pagado de España, el consejero delegado del grupo Santander, Alfredo Saénz. A sus 64 años, no sólo sigue teniendo un sueldo de infarto -7 millones de euros en los años regulares- y las riendas que le deja Don Emilio en el primer banco de la zona euro, sino que afronta su segunda luna de miel personal tras contraer nuevamente matrimonio.

Este discreto y laborioso vasco es uno de los winners, de los ganadores de 2006. No sólo recupera su vida personal sino que ve cómo el banco sigue aumentando, de momento, sus beneficios al ritmo del 30% -tras el 75% de subida de 2005-, con el negocio latinoamericano viento en popa y con la llave financiera de las grandes operaciones empresariales del momento.

Un contrapunto es precisamente el hombre que bromea con que querría dirigir de mayor una entidad financiera como la de Saénz. Se trata del director general de la Caixa, Isidro Fainé, uno de los losers, de los perdedores de 2006. «Yo quiero que la Caixa sea el Santander en el mundo internacional de las cajas de ahorro», suele decir el catalán.

Pero, de momento, ha vivido su annus horribilis. La OPA hostil de Gas Natural -controlada por la Caixa- termina el año en el limbo y su mezcla con la bronca estatutaria catalana ha provocado serios perjuicios a la caja barcelonesa. Fainé culpa de su diseño al presidente de Repsol YPF, Antoni Brufau -que ha tenido también años mejores-, pero ha tenido que emplearse a fondo -patrocinio de la selección española de fútbol incluido- para mejorar la imagen de la Caixa en el resto de España. Del crédito al PSC de José Montilla se ha cumplido una mala efeméride (ver información adjunta) y ni siquiera su opa amistosa a los Benetton para la fusión de Abertis con Autostrade ha tenido éxito.

Por si fuera poco, ha terminado el año con un presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, pidiéndole que salga de una vez de la entidad tras un deterioro de relaciones personales. Pero al inquieto Fainé hay que reconocerle que ha sido pionero en lo que puede ser un año importante para las cajas de ahorros. Los niveles de riesgo alcanzados por todas ellas son inasumibles en caso de cambio de ciclo y la Caixa ha abierto el fuego de anunciar la salida a Bolsa de parte de su cartera industrial, compartiendo así el lastre en caso de vacas flacas.

Pero este proyecto, que puede ser muy imitado, no tiene pase en Bruselas sin un cambio a fondo de las cajas, a menudo controladas por los partidos políticos. El propio Fainé y el presidente de la Caixa, Ricardo Fornesa, han pedido personalmente tanto a Pedro Solbes como a Mariano Rajoy que alcancen un pacto de Estado para despolitizar y modernizar las cajas de ahorro.

Solbes y Rajoy comparten el diagnóstico, y empieza a haber el ambientillo típico de los grandes cambios, pero, si éstos llegan, no será antes de las elecciones autonómicas de mayo. Un síntoma del movimiento es que el gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez -otro indiscutible winner del año- , ha aceptado presentar in person el próximo 18 de enero el polémico último informe de la Fundación de Estudios Financieros dirigido por Aldo Olcese que elogia tanto la labor de las cajas como pone a caldo su politización.

Atento al proceso está Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid, que tras cumplir diez años en el cargo, afronta su última etapa en la entidad con los 1.700 millones de plusvalías por la venta del 10% de Endesa cada vez más cerca.

Aunque a la eléctrica que aún preside Manuel Pizarro -ganador en 2006-le quedan aun unos meses de incertidumbre. Tras la inminente decisión del Supremo de levantar la suspensión cautelar habrá que convocar una interesante junta de accionistas en la que el presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales -de momento winner-, tendrá que demostrar si con su 10% de derechos políticos es capaz de frenar a la apisonadora alemana de E.ON.

Entre tanto, el consejero delegado de Gas Natural, Rafael Villaseca, está apurando frentes judiciales -en sintonía creciente con Entrecanales- por si cae algo. Si sale mal, Acciona hará plusvalías y la gasista puede arrancar en todo caso algún pacto a E.ON a cambio de dejar de dar la lata. Ahora, la batalla del momento es en Estados Unidos, donde está en juego condenar a los alemanes por recibir información confidencial de Endesa -para alegría de Entreca y Villaseca- o forzar a Acciona a lanzar una OPA sobre Endesa que no financiaría ni Botín,para satisfacción del presidente de E.ON, Wulf H. Bernotat.

Desde la barrera ve estos toros Nacho Galán, que espera tener en primavera finiquitada la absorción de Scottish Power para lanzarse a una nueva compra en Estados Unidos y forjar así un gigante energético formidable, mucho mayor que la Endesa alemana. Así son los de Bilbao. Y de máximo accionista, la ACS de Florentino Pérez. Este ha sido el pionero en lanzar al sector constructor al negocio energético antes de que se pinche el negocio del ladrillo, pero acaba 2006 algo colgado de la brocha sin poder influir en Iberdrola mientras no logre fusionarla con Fenosa o desprenderse de ésta última. Pero el ex presidente del Real Madrid confía en que aunque no sea campeón de invierno, lo será cuando acabe la temporada, que es cuando cuenta.

Ni Pérez ni el presidente de Sacyr, Luis del Rivero, sabrán antes de febrero si el nuevo presidente del Real Madrid será Fefé Tapias o Juan Miguel Villar Mir en cuanto se abra el voto por correo. Tampoco Del Rivero -100% de subida en Bolsa en 2006- habrá desvelado para entonces sus verdaderas cartas en Repsol YPF.

Pero ellos son el glamour, los discretos como el presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, seguirán jugando fuerte sin asomar tanto la cabeza en el año 2007, que en el calendario chino corresponde al del cerdo de fuego. Significa para los chinos un final de ciclo que supone abastecimiento para el hogar, honestidad, diálogo y búsqueda de la paz. ¿Será el año de un pacto Gobierno-PP contra ETA y por un modelo de Estado estable que ayude a mantener el crecimiento económico español? Zapatero -loser de la T4- nació en 1960, año del ratón, y Rajoy (1955) -tampoco winner- en el de la cabra. Suerte a los dos.

carlos.segovia@elmundo.es

BOTIN, A LOS 150 AÑOS

El presidente del grupo Santander, Emilio Botín, se apresta a celebrar en 2007 el 150 aniversario de la fundación de la entidad financiera. A sus 72 años, ha visto jubilarse -y prejubilarse- a miles de empleados, pero él sigue al pie del cañón y, sin perspectiva aún, según su entorno, de dar paso a sucesores. Tras haberse desembarazado de algunos de los litigios judiciales pendientes más delicados -especialmente el de las cesiones de crédito- va a cumplir en 2007 sus primeros veinte años al frente del banco con el orgullo de haberle llevado a cotas que no habrían imaginado su padre y su abuelo y cerrando 2006 como gran protagonista de la escena financiera española y de la zona euro. También ha logrado que el suyo sea el único de los grandes bancos mundiales que mantiene su nombre original desde el siglo XIX tras múltiples fusiones y absorciones. Y no le tosen ni el PSOE ni en el PP.

DOS AÑOS DEL 'MONTILLAZO'

Era el 29 de diciembre de 2004 cuando la Caixa y el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) cerraban un discreto acuerdo por el cual se condonaba el 45% de una deuda arrastrada desde hacía décadas. La caja catalana perdonaba 6,57 millones de euros y el resto del dinero -7,81 millones- ya lo pagarían los socialistas al 3% en 15 años. Para entonces el PSC ya gobernaba en Cataluña y José Montilla, era ministro. El arreglo se hizo a dos días de cierre de ejercicio -el primero en que había que informar de la deuda de los partidos políticos- sin pasar por el consejo de administración de la Caixa y sin informar ni al Banco de España ni al Tribunal de Cuentas. Tras publicarlo EL MUNDO, saltaron sospechas sobre el apoyo de Montilla a la OPA de la Caixa sobre Endesa. La caja negó irregularidades sobre el crédito Montilla, pero se disculpó ante el Tribunal de Cuentas y recibió una carta del Banco de España no muy elogiosa.

EL COSTE DE 'TXAPOTE'

A la espera de acontecimientos tras el atentado de la T4 -en un proceso en el que ya se ha enfriado hasta la patronal vasca Confebask-, a lo largo de 2006 se han ido acumulando condenas contra etarras y las consiguientes indemnizaciones a las víctimas. El etarra Txapote fue condenado a pagar 500.000 euros a la familia del que fuera concejal del PP Gregorio Ordóñez, y sus compinches, Iker Olabarrieta Colorado y Asier Arzalluz, a 3 millones de euros al diputado socialista, Eduardo Madina. Todos se declaran insolventes y sitúan sus bienes a nombres de otras personas para que no sean embargados, por lo que es el Estado -los españoles- el que se hace cargo. Las víctimas se merecen todo el apoyo y el dinero es secundario -Madina ni pidió indemnización-, pero en lo que suceda en el futuro con ETA no debe olvidarse que sus miembros tienen cuentas pendientes con el Estado, también económicas.

© Mundinteractivos, S.A.

Los notarios y el fraude fiscal, de Félix Bornstein en Nueva Economía de El Mundo

OPINION

El 1 de diciembre de 2006 entró en vigor la Ley 36/2006, de 29 de noviembre, de medidas para la prevención del fraude fiscal. Uno de los grandes referentes de esta Ley es el sector inmobiliario, «en el que las novedades se dirigen a la obtención de información que permita un mejor seguimiento de las transmisiones y del empleo efectivo que se haga de los bienes inmuebles», como expone su Preámbulo. Con esta finalidad, la Ley no sólo ha modificado normas estrictamente tributarias, como la Ley del Catastro Inmobiliario o la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, sino también las condiciones legales relativas a la documentación y a la protección pública del acceso a la propiedad y demás derechos reales constituidos sobre bienes inmuebles, así como los requisitos de contratación de determinados servicios y suministros relacionados con aquéllos, como, por ejemplo, el de energía eléctrica.

Dentro de esta panoplia legal, destacan las obligaciones de control que la Ley 36/2006 endosa a los notarios recordándoles que, como funcionarios públicos, deben velar por la regularidad no sólo formal sino, especialmente, por la adecuación material a la ley de los actos o negocios jurídicos que autoricen. Esta circunstancia les somete a un deber más intenso de colaboración con las autoridades judiciales y administrativas que el exigible a meros particulares.

Trasladando estos principios generales al ámbito del fraude fiscal en el sector inmobiliario, la nueva redacción de la Ley del Notariado (operada por la Ley 36/2006) exige a estos fedatarios públicos la obligación de identificar los medios de pago empleados por las partes en las escrituras en que intervengan comprensivas de actos o contratos por los que, de forma onerosa, se declaren, transmitan, graven, modifiquen o extingan el dominio y los demás derechos reales sobre bienes inmuebles, rústicos o urbanos.

Anticipándose a la propia publicación de la Ley que vengo comentando, la Dirección General de los Registros y del Notariado ha dictado una Instrucción el 28 de noviembre último para despejar de dudas, imprecisiones o criterios dispares la labor de los notarios, en beneficio de los particulares que otorguen las escrituras relativas a bienes inmuebles (derecho a la seguridad jurídica de sus clientes), como del interés general (derecho de las Haciendas competentes al cobro efectivo de los ingresos públicos). A estos efectos son relevantes, como dice aquel centro directivo, el momento y el medio de pago. Si el pago del precio se hubiera producido con anterioridad a la fecha de la escritura, el notario hará constar en la misma la fecha o fechas en que se realizó y, a continuación, el medio de pago empleado en cada una de ellas. Por ejemplo: en metálico, mediante cheque nominativo o al portador, transferencia bancaria, ingreso en cuenta o compensación. Si el otorgante se negara a facilitar dicha información, en todo o en parte, el notario deberá hacer constar tal circunstancia en la propia escritura pública.

En todo caso, el notario deberá testimoniar en la escritura los documentos justificativos de los medios de pago que le exhiban los intervinientes. Si no efectuaran dicha exhibición documental, el notario deberá pedirles explicación de los motivos de la ausencia, y solicitar igualmente las fechas y medios de pago empleados, haciendo constar en la escritura, bajo responsabilidad de los propios otorgantes «en los términos que procedan», sus manifestaciones a tal respecto.

A más de uno puede parecerles que estas nuevas obligaciones son más retóricas que reales y efectivas. Sin embargo -y considero que en este caso la Instrucción citada de 28 de noviembre de 2006 peca incomprensiblemente del pecado de omisión-, la Ley 36/2006 también ha modificado la Ley Hipotecaria en lo que atañe al llamado «cierre registral». De esta forma, no se practicará la inscripción en el Registro de la Propiedad de los actos o contratos sobre bienes inmuebles «si el fedatario público hubiere hecho constar en la escritura la negativa de los comparecientes a identificar, en todo o en parte, los datos o documentos relativos a los medios de pago empleados».

Félix Bornstein es abogado.

© Mundinteractivos, S.A.

El año que vivimos peligrosamente, de Marçal Sintes en El Mundo de Cataluña

SEÑALES DE HUMO

Recuperar la confianza de la gente, principal reto tras un 2006 lleno de sorpresas, emociones y, también, mucho desengaño

Llega 2006 a su final y no puedo resistir la tentación de echar la vista atrás a este año hasta los topes de sorpresas, emociones y, también, mucho desengaño. Se abría el curso con una decisión arriesgada y de alto calado, el pacto del nuevo Estatuto entre Mas y Zapatero, que dejaba totalmente descolocada a ERC. Tal fue su estupor y enojo, que los republicanos se precipitaron hacia el rechazo del proyecto. Al final, las bases de Esquerra impusieron el no, evitando el ridículo voto nulo decidido por la dirección, pero asestando un golpe mortal al tripartito. Con los de Carod-Rovira y Puigcercós ya fuera, el gabinete de Maragall prosiguió su singladura en un mar de indisimulable provisionalidad.Un Pasqual Maragall cada vez más aislado convocó elecciones anticipadas y luego, para alivio de Zapatero y de la gran mayoría del PSC, tiró la toalla. José Montilla sería el nuevo cartel. Los llamados capitanes asumían todo el poder en el partido.

Todos sabían en el PSC que Montilla no era un buen candidato, pero estaban seguros de que sería mejor presidente que Maragall.Artur Mas partía como claro favorito en los comicios. Sin embargo, su reto no era nada fácil, pues debía impedir con su resultado la reedición del tripartito. CiU puso toda la carne en el asador en su afán de privar al conjunto PSC, ERC e Iniciativa de la mayoría absoluta. Ello dio como resultado la campaña del DVD ConfidencialCat y del notario. Pese a su holgado triunfo, la federación nacionalista no invalidaría aritméticamente al tripartito y las izquierdas podían volver a coaligarse y gobernar. Montilla obtuvo 37 diputados, 11 menos que Mas. Al mismo tiempo, el Parlament recibía a 3 diputados de Ciutadans, una de las sorpresas de la noche electoral. A la vista de los resultados, la conclusión de los socialistas fue clara: no podían entregar la Generalitat a CiU, so pena de tener que afrontar una crisis de imprevisibles pero, en todo caso, devastadoras consecuencias. No era ése el deseo de Zapatero, pero tuvo que conformarse. ERC hizo lo que tenía pensado: volver al poder sentando de nuevo al claro vencedor electoral, Artur Mas, en la oposición. No les importó a los republicanos renunciar a la consejería primera y conformarse con menos poder del que obtuvieran con Maragall.

El plan socialista era, y es, proteger la figura del presidente Montilla, resaltar los logros de gestión, ahogar las discusiones entre los socios y borrar la cuestión nacional catalana de la agenda. Pero tengo para mí que, pese a la docilidad que demuestra hoy por hoy Esquerra, eso no va a ser tan fácil. De momento, el Gobierno Zapatero ha retado al de Montilla en dos flancos especialmente delicados: con el decreto del castellano e intentando aplazar la negociación financiera. Por su parte, mientras se lame las heridas, CiU rumía su estrategia con el debate interno sobre si le conviene o no tener ministros en Madrid.

Este año vivido tan peligrosamente ha dejado en los catalanes un mal sabor de boca. Es inevitable pensar que las cosas podrían haberse llevado a cabo de forma diferente, sobre todo con mayor nobleza, altura de miras y sentido de país. Por consiguiente, la sociedad ha continuado alejándose, perdiendo confianza en nuestros políticos. Por lo que recuperarla, hacerse dignos de ella, debería convertirse, no me cabe duda, en el principal reto.

© Mundinteractivos, S.A.

Antoni Castells, de Dani Cordero en El Mundo de Cataluña

PERSONAJE DE LA SEMANA

Ser el ideólogo de los distintos modelos de financiación que ha tenido Cataluña no sólo sirve para que a uno le echen flores.También genera ardores de estómago, que acostumbran a ser posteriores.El conseller de Economia i Finances lo ha vivido -otra vez- esta semana. Y que en esta ocasión el nuevo sistema forme parte íntegra del Estatut no ha servido de mucho para evitar por enésima vez las tensiones Barcelona-Madrid por temas de dinero. Antoni Castells (Barcelona, 1950) se las ha tenido que ver ahora con unas declaraciones del secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, en forma de globo sonda. Se refería al aplazamiento hasta 2009 de la reforma que ultimaron Artur Mas y José Luis Rodríguez Zapatero en Moncloa. La excusa son las próximas citas electorales: municipales, autonómicas y generales. La declaración viene a ser en los círculos financieros de la Generalitat como la primera en la frente de la legislatura para la autodenominada Entesa, y una piedra más en ese zapato que comparten PSC y PSOE. De nada sirve ya la satisfacción generada por las características del modelo ni los propósitos del propio Castells de poner fil a l'agulla en el asunto durante este año. El conseller considera apremiante que la Generalitat reciba más recursos cuanto antes mejor y que, en consonancia, el consorcio Generalitat-Estado que regirá la Agencia Tributaria de Cataluña esté constituido antes de agosto de 2008, fecha límite que se entiende según el Estatut aprobado en referéndum en junio. Pero ni la de Ocaña será la última declaración en ese sentido ni Castells podrá aguantar no volver a responder al secretario de Estado. El conseller no fue sólo uno de los principales responsables de la financiación, ahora debe ser el garante de su ejecución a no ser que quiera convertir a CiU en el salvador del proceso, figura que Mas ya hizo suya cuando ZP le abrió las puertas de su residencia oficial.

© Mundinteractivos, S.A.

Entre mesura y desenfreno, de Àlex Salmón en El Mundo de Cataluña

LA TRASTIENDA

Escribir el último día del año de cualquier año es una tarea de máxima responsabilidad. No es que la última hoja del almanaque sea diferente al resto. Sólo que, al ser una sociedad en la que medimos todo en tiempo, el final de una temporalidad tiene un valor distinto.

El 2006 no ha sido un buen año. Puede que pase a la Historia como el año del Estatut, pero no podrá pasar, por ejemplo, como el de la nueva financiación, ahora que el tema está de moda, o el año de la concordia, o el año de la Cultura, o el año de la investigación o de cualquier otro tema que sea constructivo para el país. Al revés. La difícil elaboración de un texto repleto de momentos de tensión y lagunas organizativas, concluye hoy en el tiempo entre la extenuación de las cuestiones identitarias, que han precipitado, por ejemplo, que una nueva fuerza política irrumpa en el Parlament.

Este año debería pasar a la Historia como el del desatino. Por muchas cosas que hemos ido relatando en este diario día a día; muchas informaciones explicadas sobre los subidones y las movidas de este pequeño país, que parece siempre dispuesto a vivir el presente con la intensidad de a los que les quedan dos días.

El 2007 será el año del desarrollo del Estatut. Eso significa polémica desenfrenada. No se crean a los que dicen que este tripartito tendrá una legislatura moderada. No hay quien se lo trague. El recorrido del Estatut debe transformar por el camino al menos cuatro Leyes Orgánicas, además de 40 leyes del Parlament. Cada una de ellas con sus respectivos debates, discursos, enfrentamientos, mociones, contradiscursos y declaraciones imprudentes. Hace tiempo que lo digo. Sólo hace falta esperar. El decreto de mínimos de la hora de castellano fue un ejemplo, y habrá más.

Además, el mes de mayo tendremos elecciones municipales. Intentar comparar las elecciones generales o las autonómicas con las municipales es de risa, pero sí es cierto que lo que ocurre en los municipios explica muchas de las razones que tiene la sociedad para moverse de una o de otra forma. Por todo ello, es imposible detener un año que tendrá la diversión política asegurada, que no siempre es divertida para sus protagonistas.

José Montilla está convencido de que se comerá las uvas del próximo año en el Palau de la Generalitat. Yo también. Lo tendría que hacer muy mal y de forma irresponsable para que la legislatura se acabara antes de lo previsto. Y Montilla, por muchos defectos que tenga, no se apunta el de irresponsable.

Es probable que un cambio de color en el Ayuntamiento provoque un movimiento de piezas socialistas en la calle Nicaragua. Probablemente se convierta en un cambio frustrante, ya que el PSC lleva en el Ayuntamiento más que Pujol estuvo en la Generalitat. Ello significa despidos y vuelta a empezar, que en el caso del Ayuntamiento no sería malo porque el poder es mejor que no se eternice, aunque el alcalde haya cambiado en tres ocasiones.

Otro posible espacio de conflicto para el 2007 está dentro del mismísimo PSC. Que nadie se crea que a Montilla le saldrán gratis ciertas concesiones que está ofreciendo al sector obiolista del partido. En el próximo congreso puede que salgan a relucir algunas de esas situaciones tirantes que se soportan mientras que hay poder sobre la mesa. Como es el caso.

A ERC también le puede caer por todos lados. Su discurso, más modulado, sienta como varias patadas en el estómago a los militantes de base, que son los que mandan, aunque menos. Cuando Carod dice aquello de que las lenguas deben ser amigas, o que no se debe politizar la lengua o que ¡Viva Madrid! con candidatura a las Olimpiadas, el cerebro de más de uno se estremece y miles de coágulos repentinos se ponen en funcionamiento creando las típicas disfunciones de los políticos independentistas.

Sobre CiU, sólo comentar lo que ya está saliendo en los papeles.Percibo un repunte de la presencia de Duran en el espacio público.Hay que recordar que es el único que ya está en campaña. ¡Pero de 2008! Aunque es de sabios ser precavidos y prever que existe alguna posibilidad de que las elecciones generales se adelanten a otoño del próximo año. No es fácil, es cierto. Que no se asusten los maniáticos de los calendarios, pero el proceso de paz y el resultado de las municipales pueden determinar la fecha.

El PP que ha andado algo despistado durante estos últimos dos meses, parece que ha encontrado una vez más su sitio. O no, como diría Rajoy. Las declaraciones de Piqué el viernes son una interesante declaración de principios. La cuestión es: un PP españolizado o un PP españolizante. Siempre es mejor la evidencia de los hechos.El PP es un partido español. Dicho eso, a otra cosa. Cuestión de otro percal es lo de españolizar Cataluña. A estas alturas, mejor cantemos «Cumballa, Deu meu».

Sobre Ciutadans, su congreso extraordinario también debe desvelar algunas incógnitas sobre este nuevo partido. Fue, sin lugar a dudas, la mejor noticia del 2006. Por ello dedico estas últimas líneas del año al aire fresco, que alivia de impurezas los espacios estancos.

alex.salmon@elmundo.es

© Mundinteractivos, S.A.

No hay bombas contra la esperanza, de Carmen Rigalt en El Mundo

ULTIMA: TESTIGO IMPERTINENTE

El bombazo de ayer pilló a casi todos descolocados por el efecto narcótico de las fiestas. Dejo a Zapatero con la cruz de la paz a cuestas. Estas navidades vivo presa de una obsesión aguda y persistente; la obsesión se llama Elena Salgado

El viernes, ZP había logrado callarnos a todos. «La paz no se dice, se hace», vino a decir con expresión tácita. Los aguafiestas enmudecieron y su silencio sonó como un bálsamo en la hora plana del finde. Zapatero neutralizaba así las ansias demoledoras de los predadores de la palabra (tertulianos). En la rueda de prensa del viernes, ningún periodista consiguió disparar la adrenalina del presi, que seguramente iba pertrechado de betabloqueantes y se mantuvo todo el rato con el gesto alerta (imaginen aquí su levantamiento de cejas en acento circunflejo). Pero todo pasa y todo queda, como decía Machado (o en versión popular: qué poco dura la alegría en casa del pobre), y ayer por la mañana, un brutal spot de ETA devolvió el resuello a quienes llevaban casi 24 horas despojados de argumentos. ETA regresaba a las andadas colocando un coche bomba en un lugar de gran repercusión mediática y mediante aviso previo. El golpe de efecto no incluía el coste de vidas humanas, pero la bomba se llevó por delante (o eso parece, en el momento de escribir esta crónica) a dos ciudadanos que estaban en el parking. Eso cambiaba las cosas. Un muerto siempre es demasiado. Podía hablarse pues de ruptura de tregua.

El Gobierno temía seguramente un atentado de características publicitarias, pero estaba obligado a ponerse en lo peor. Ayer, sin embargo, el bombazo pilló a casi todos descolocados por el efecto narcótico de las fiestas. A los únicos que no pilló descolocados fue a los tertulianos radiofónicos, que se encontraban frente a los micrófonos rellenando el tiempo con frases de algodón. La inmediatez hizo desbarrar a algunos, que afilaron sus colmillos dejando inaugurado el que será el menú de la próxima semana: yugulares al dente.

Si he de ir contra el Gobierno, prefiero que sea por motivos gozosos. Dejo a ZP con la cruz de la paz a cuestas (roto ya el proceso, a la oposición le cabe el honor de haberse negado a arrimar su hombro de cirineo) y espero que el futuro nos devuelva el proceso de paz con bríos nuevos. En su declaración de ayer tarde, Zapatero se mostró rotundo, pero algunas de sus respuestas (como ya apuntó un periodista en la rueda de prensa) estaban sujetas a dobles interpretaciones semánticas. Todo lo que se suspende puede ser reanudado. No hay bombas capaces de matar la esperanza.

Mientras, yo sigo con la mirada puesta una ministra conocida también como «la estricta gobernanta». Mi conciencia pequeño burguesa está cuajada de dudas. Me he propuesto pasar de largo por el Burger King para no caer en el pecado, pero ¿cómo hacer para no caer en la tentación del panetone? ¿puedo comer turrones de la factoría Zaplana o también peligra mi salud? ¿y roscón de reyes? ¿puedo? No lo van a creer, pero estas navidades vivo presa de una obsesión aguda y persistente. La obsesión se llama ElenaSalgado y me asalta en sueños desde que la vi comer con gesto aprensivo y desganado. Ella pertenece a esa clase de personas a quienes la comida les crece en el plato (como la Preysler, por otra parte). Se pasa el rato hurgando con el tenedor y discriminando la paja del heno, o lo que es igual, el guisante del grano de arroz. Que se sepa, la señora ministra no sigue ninguna dieta, pero quiere convertir su exquisita delgadez en modelo universal. Servidora no está por la labor. A mí, que me registren.

Ah: escribo con la antena online, por si se produce alguna reacción internacional a la ejecución de Sadam. La prisa ha disparado todas mis alarmas. A la extrañeza de su ejecución se suma la extrañeza por la ausencia de peticiones de clemencia. Ni el Papa de Roma, ni Amnistía Internacional, ni los amigos del buitre leonado, han sido capaces de movilizarse contra la pena capital. El indulto a Sadam no habría mejorado las cosas, pero su ejecución puede empeorarlas y, en cualquier caso, deja a Occidente a la altura del betún. Hoy, lo que queda de Sadam es el vídeo de su ahorcamiento, un abominable producto de consumo que no para de dar la vuelta al mundo. Espantoso.

El peor cáncer de todos

FIDEL. En esta hora de confusión y agobio, la figura de Fidel Castro emerge entre las sombras como un espectro. La visita del doctor García Sabrido (hospital Gregorio Marañón, Madrid) a La Habana para echarle el ojo clínico a Fidel no ha acallado las especulaciones. Más bien al contrario. El doctor sabrá mucho de política y aparato digestivo (incluso de la relación orgánica entre ambos), pero no sabe que la opinión pública tiene el colmillo retorcido y sólo concede la credibilidad a quien se la trabaja. García Sabrido declaró hace unos días que el comandante Fidel Castro no tiene cáncer y que puede volver al ejercicio del poder. Puesto a decir, podía haber dicho misa. Los cubanos le estarán muy agradecidos. Es posible que Fidel Castro no tenga cáncer de colon, ni de esófago, ni de páncreas, y ni siquiera de próstata, que es el cáncer que más castiga a los hombres en la última curva de su vida. Si hay que creerlo, lo creemos. Pero de todo el repertorio de cánceres que la ciencia ha descrito, el peor es la edad. A ese no ha sobrevivido nunca nadie. Las últimas imágenes de Fidel resultan demasiado elocuentes. Está en los huesos, tiene una expresión cadavérica y camina como un robot al que se le hubieran agotado las pilas, tambaleando su andamiaje corporal. Los ojos ocupan la mitad de su rostro, y sus pómulos son como dos cuchillos de piedra.

He leído un magnífico artículo de Juan José Millás en el que muestra su perplejidad ante la inacabable agonía del comandante. Parece un relato de ciencia ficción. Cuanto más se empeñan en decir que Fidel no tiene cáncer, peor lo vemos. Millás lo resume con una frase demoledora y lúcida: «O sea, que Fidel está bien, pero la revolución se ha ido al carajo».

© Mundinteractivos, S.A.